Por el pago del Boden, los títulos en dólares ganaron hasta 3,5%

La clave pasa por lo que finalmente hagan los fondos que agrupan inversores extranjeros. Se llevaron el 70% de los u$s 2.251 millones que se pagaron. Podrían apuntalar la suba
Se develó el misterio. Al mirar la evolución de los bonos, se podrá decir que los tenedores de Boden 2012 –que ayer cobraron un total u$s 2.251 millones por el vencimiento que debía hacer frente el Tesoro– reinvirtieron parte de esos dólares en títulos nominados en la misma moneda. Los beneficiados de la jornada fueron el Boden 2015 (+3,49%), el Boden 12 (+3,25%) y el Bonar 11 (+1,90). La suba de los títulos públicos también contó con "viento a favor": los mercados del mundo tuvieron una jornada alcista, algo que despierta el apetito por tomar riesgo en plazas emergentes como la Argentina.

En la city se descontaba que parte de los inversores iban a seguir apostando por la renta fija local. Por un lado, debido a que las expectativas a un default en el corto plazo bajaron sustancialmente. Por el otro, los rendimientos de los títulos –bajo esa premisa– son lo suficientemente tentadores para no dejarlos pasar. Con esa idea, los ahorristas concentraron sus preferencias en el Boden 15, aquél que pasó a la fama por haber sido la última emisión que Argentina pudo colocar para conseguir fondos.

Antecedentes que duelen

Fue a Venezuela, en julio del 2008, cuando se pagó una tasa del 15% anual. Esa operación pasó a la historia como el disparador del pánico financiero con la Argentina por la elevada tasa que se convalidó, algo que el mercado entendió como un "manotazo de ahogado" del gobierno K. A partir eso, el título se desplomó y su rendimiento trepó al 55% para finales del año pasado. En lo que va de 2009, y por la recuperación de los bonos (y de los activos en general), el retorno bajó al 19,6%. Paradoja: en el mejor escenario la tasa volverá a aquél fatídico 15% que se le pagó a Chávez.

Para el inversor, el Boden 15 tiene un atractivo adicional a sus pares. Noelia Lucini, de Capital Markets, explicó que es un bono de duración media que tiene un cupón del 7%. "El rendimiento corriente es más interesante aún, ya que alcanza el 12%", dice la especialista en relación a la ganancia que se obtiene simplemente por los pagos anuales que realiza título. "Con este bono el inversor está posicionado en un buen título, con una interesante tasa, no es muy largo y paga en dólar billete", agrega Julio Bruni, director de Arpenta. El Boden 12, por ejemplo, tiene un cupón muy bajo (que es tasa Libor) si bien es uno de los más negociados en la plaza. El otro título buscado por el inversor, el Bonar 11, también ostenta una tasa del 7% pero –explica Lucini– al tener una paridad más baja, su retorno corriente se reduce al 8%. De todas formas, es muy mirado por Wall Street, tanto, que Barclays Capital –donde trabaja Guillermo Mondino– salió ayer mismo recomendarlo.

Si bien los operadores concuerdan que el disparador de la suba fue la reinversión títulos dolarizados, quedan incógnitas. En un mercado con poco volumen como el argentino, algunas pocas órdenes de compra hacen subir los precios. De hecho, ayer en el MAE se hicieron unos escasos u$s 114 millones. La pregunta es cuánto durará ese flujo de fondos que liberó el Gobierno. Sucede que de los u$s 2.251 millones, el 65% (unos u$s 1.463 millones) corresponde a inversores del exterior. Qué decidirán hacer es un misterio. Ya se elaboran cuentas: la suba de los bonos no se pueden sostener con los u$s 396 millones que cobraron los inversores locales (mayoristas y minoristas). El resto, unos u$s 392 millones (o sea el 17%) está en manos de ANSeS y BCRA. ¿Saldrán éstos a comprar más bonos con el pago del Boden? ¿Los extranjeros traerán sus dólares al país? Aún quedan muchas dudas.

Comentá la nota