Si pagás en cuotas, ahorrá para el seguro

El sistema embolsa unos $ 2.000 millones anuales con los seguros de vida, según la denuncia de una asociación que defiende a los consumidores. Los seguros más caros son los que imponen las cadenas comerciales.
Los bancos imponen costos excesivos por el seguro de vida que les cobran a sus clientes cuando toman un préstamo o financian compras con las tarjetas. Los usuarios de los plásticos pagan por este servicio hasta 4,5 pesos por cada mil de deuda por los seguros de vida. El sobreprecio que cobran las entidades financieras supera la friolera de $ 2.000 millones anuales, según la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua).

Los usuarios están obligados a contratar un seguro de vida al solicitar créditos hipotecarios y prendarios según establece el Banco Central en la Comunicación "A" 2563 y 2586. Para estos dos tipos de líneas, algunos bancos les ofrecen a los clientes más de una compañía de seguros. Pero con las tarjetas de crédito la situación es distinta. Los usuarios no tienen la posibilidad de elegir y la ley 25.065 no especifica que los clientes deban adquirirlo.

El director ejecutivo de Adecua, Roberto Riopedre, le explicó a Crítica de la Argentina que hay muchas irregularidades en el manejo de los seguros de vida.

El primer punto es que las entidades "imponen a sus clientes la contratación de un seguro de vida que no es requerido por la legislación vigente ni por el propio cliente y que además no le dan opción para contratar el seguro con la aseguradora de su elección". En la mayoría de los casos los bancos contratan el seguro colectivo de deudores con una compañía de su elección, la cual asegura a toda su cartera de clientes.

El Banco Supervielle cobra desde 0,2 hasta 0,55 por ciento por el seguro de vida. Esto significa que los clientes cuando compran por mil pesos con la tarjeta de crédito pagan entre 2 y 5,5 pesos por este servicio. El Itaú, el Macro, el Credicoop y el Francés cobran entre 3 y 4 pesos por cada mil de deuda, ante la posibilidad de muerte o invalidez del cliente.

La situación para las tarjetas de instituciones no bancarias es aún más onerosa. Los usuarios que utilicen el plástico del hipermercado Coto pagan desde el 0,8 hasta el 1 por ciento del saldo en concepto de seguro de vida. Por ejemplo, si realizan compras por mil pesos, pueden pagar desde ocho hasta diez pesos por este servicio.

La situación del Banco Ciudad es completamente distinta. Ofrece la tasa más baja del mercado y los usuarios de esta entidad pagan $ 0,21 por cada mil pesos de saldo. El hecho más llamativo es que esta institución convocó a una licitación para ofrecer este servicio, y muchas compañías de seguros que brindan servicio en otros bancos ofrecieron tarifas más baratas.

Adecua ya presentó el año pasado una denuncia ante la Justicia, y en el expediente hacen hincapié en que algunas entidades pueden conseguir este servicio a menos de $ 0,50 por cada mil de saldo, y que sumando gastos administrativos el precio final no podría costar más de $ 1,5 en el peor de los casos. Desde esta asociación de consumidores calcularon que los bancos embolsan más de dos mil millones de pesos en concepto de los seguros de vida que cobran para las tarjetas de crédito y los créditos prendarios e hipotecarios.

El rol que cumplen los bancos como intermediarios entre los usuarios y las aseguradoras también es muy polémico. Riopedre explicó que las entidades se mantienen "representando intereses contrapuestos: por un lado son comisionistas de sus propios intereses, y por otro mandatarios de la aseguradora con la cual contratarán el seguro para sus comitentes". Al mantener este papel se mantienen entre conseguir la tarifa más barata para sus clientes o contratar un servicio que les permite hacerse de una jugosa comisión.

En muchos casos los bancos están asociados directamente con la compañía de seguros, y en otros son compañías del mismo grupo. En esta línea, Adecua planteó si no deberían tener costos más baratos porque operan juntos y muchas veces utilizan el mismo personal.

Desde la entidad que defiende a los consumidores aseguraron que ya le enviaron un comunicado al Banco Central para que no les repartan dividendos a las entidades. Y otro a la Comisión Nacional de Valores (CNV) para que los bancos realicen previsiones para los juicios de los usuarios.

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