Pagarán a agricultores para que planten árboles en el Amazonas.

Pagarán a agricultores para que planten árboles en el Amazonas.
La medida intenta frenar la degradación de esa importante área selvática y morigerar las presión internacional sobre el país al que adjudican gran responsabilidad en el calentamiento global.
Brasil pagará a los pequeños agricultores para que planten árboles a las zonas deforestadas de la amazonía para reducir la degradación de la selva, dijo el viernes el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mientras presentaba un plan para proteger a la región.

La iniciativa podría ayudar a reducir la creciente presión internacional sobre Brasil para que detenga la deforestación, que según científicos es una de las causas del calentamiento global, brindando sustentos alternativos a los pobres moradores de la amazonía que viven de la explotación de la madera.

"Necesitamos pensar en cómo hacer que esa gente sienta que ganarán más dinero plantando árboles que talándolos", dijo Lula en una entrevista después de una ceremonia para inaugurar el programa para proteger a la amazonía.

"Los pequeños productores (agrícolas) que planten árboles en las zonas que fueron degradadas, vamos a pagarles 51 dólares al mes", afirmó. Lula no entregó más detalles sobre el programa.

La propuesta parece similar a programas propuestos por grupos internacionales de conservación, a los que Brasil se ha resistido, que proponen pagar a los residentes de la selva para evitar la deforestación que provoca el 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Conocidos como Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD), tales proyectos permiten que los países ricos reduzcan el costo de sus emisiones al pagar para mantener selvas en naciones más pobres. Lula, quien ha sido criticado por grupos ecologistas por poner el desarrollo por sobre la conservación, dijo que los residentes de la amazonía debían cambiar sus viejos hábitos de deforestación debido a la creciente presión de los mercados internacionales.

"Tenemos que decirle a la gente que hubo un momento en el que podíamos deforestar, pero eso funciona contra nosotros ahora. Nos hará daño en el futuro, debido a que no habrá préstamos internacionales disponibles", dijo Lula. La iniciativa lanzada el viernes fomenta la coordinación entre las agencias del Gobierno para prevenir la tala ilegal y entrena a unos 300 funcionarios para evitar las tomas de terreno en municipalidades con los mayores niveles de deforestación.

El esfuerzo se da después de una creciente concienciación en Brasil sobre el problema. Los principales grupos de venta al detalle prohibieron la semana pasada la compra de carne proveniente de zonas deforestadas, después de un reporte que mostró que la industria ganadera es el principal motor de la deforestación.

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