Con padrón de hombres y mujeres

El titular de la cartera de Interior dijo que en los próximos días convocarán a todas las fuerzas para consensuar un proyecto de reforma política. Elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias para designar a los presidenciables.
El Gobierno propondrá una reforma política que incluya elecciones primarias para elegir a los candidatos presidenciales, que impliquen internas partidarias abiertas, simultáneas y obligatorias. Así lo anticipó ayer el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien además señaló que antes de enviar el proyecto al Congreso buscará consensuarlo con otras fuerzas políticas. "En los próximos días vamos a iniciar un camino de consultas y definiremos una metodología que redunde en mayores beneficios para los proyectos que enviemos al Parlamento, sin ningún tipo de especulación", afirmó Randazzo.

La idea de hacer una reforma política trae aparejada la motivación de retomar la iniciativa después de las elecciones del 28 de junio, cuando el kirchnerismo ganó en el total del país, pero perdió en los principales distritos, incluida la provincia de Buenos Aires, dejando una clara sensación de derrota.

En el Gobierno creen que ahora es la oportunidad para tratar un tema como éste, lo más alejado posible de un proceso electoral, en el cual los intereses inmediatos harían naufragar cualquier posibilidad de acuerdo.

Las elecciones internas que propone el Gobierno son similares a las que se dan en Estados Unidos, pero con obligatoriedad del voto. Según le dijo ayer Randazzo a Página/12, el proyecto apunta a "la necesidad de fortalecer las instituciones y dentro de ellas a los partidos políticos, que son pilares del sistema democrático".

"Uno de los planteos es que más que internas son primarias abiertas y simultáneas para todos los partidos con el padrón general, el mismo con el que se vota en las elecciones generales. En ese sentido quedan todos los argentinos habilitados para votar, y es, por otra parte, obligatorio", explicó el ministro.

Randazzo recordó que "hubo un intento de reforma después de la crisis de 2001 que no se llevó adelante finalmente, porque la Argentina estaba en emergencia y hubo otras prioridades".

En 2002 se habían aprobado las internas simultáneas, pero no abiertas con lo que los llamados aparatos de los partidos políticos cobraban una importancia aún mayor de la que tienen hoy. De todos modos esa ley nunca se aplicó y fue derogada en 2006 por amplio consenso en el Congreso.

Según contó Randazzo, la propuesta de reforma política "será puesta a consideración del conjunto de los partidos políticos y del tratamiento en el Parlamento", aunque aclaró que también serán consultados "otros actores sin representación parlamentaria" y organizaciones no gubernamentales vinculadas con los derechos civiles.

"Tenemos todas las posibilidades para avanzar; seguramente nos hemos equivocado en algunas cosas, no hay duda, y el resultado electoral nos deja a todos un mensaje", señaló el ministro Randazzo. Agregó que "queremos transmitir tranquilidad a la oposición, porque no hay ninguna intención que no sea la de mejorar el sistema político y darle solidez, en este caso puntual, a la selección de candidatos", aseguró Randazzo.

La instrumentación de la rondas de consultas la definirá la Presidenta el lunes cuando regrese de El Calafate, junto a otras medidas que completarán la agenda del diálogo político, económico y social.

Algunos detalles de la reforma que propondrá el Gobierno, según pudo saber Página/12, implican la existencia de un único padrón, sin que esté dividido entre hombres y mujeres. "Eso no existe más en casi ninguna parte del mundo", aseguró una de las fuentes que trabaja en el tema.

Seguramente uno de los temas que surgirá en la ronda de diálogos es el del voto electrónico. En el Gobierno las opiniones están divididas. A priori esto podría exhibirse como un paso hacia la modernidad, pero también un riesgo enorme, advierten, sobre posibles acusaciones de fraude cuando se realicen comicios por esa vía.

Como al parecer se trata de un sistema más vulnerable que el actual sistema de boletas, sobres y urnas con múltiples controles como el que existe hoy en la Argentina (días atrás la Corte de Justicia de Alemania desaconsejó al gobierno de ese país implementarlo justamente porque no da garantías de controles y transparencia), en la opinión de un alto funcionario de la Casa Rosada "sería un tema conflictivo que embarraría más la cancha en vez de poner orden".

"Si antes de cada elección nos acusan de que vamos a hacer fraude, como ocurrió en la del 28 de junio, habiendo presidentes de mesa, fiscales generales y fiscales, no me quiero imaginar qué nos dirían con el voto electrónico", agregó la fuente.

Otra cuestión que podría estar sobre la mesa es la de las boletas sábana o nominales. En el Gobierno consideran que las nominales podrían servir para distritos donde se eligen pocos candidatos, pero sería imposible llevarlas a la práctica en provincias grandes, o en Capital Federal, donde hay 13 candidatos a diputados con sus suplentes y 26 partidos compitiendo y ni qué hablar de la provincia de Buenos Aires, donde se eligen 35 diputados y compiten más de 20 partidos.

Otra opción sería poner sólo el nombre del partido político o del primer candidato, lo cual, según la misma fuente, en términos de transparencia sería aún peor, porque al electorado le sería muy difícil saber quiénes integran la lista que están votando.

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