Padre Varela: desalojo en el nombre de Dios

Se trata de un terreno propiedad de la Arquidiócesis Mercedes-Luján que permanece ocioso desde hace varias décadas. La organización social proyectaba construir en ese lugar un centro comunitario donde funcionara un comedor y otras actividades para el barrio.

La tierra prometida parece aún lejana para la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón (CTD). Semanas atrás, sus integrantes creyeron encontrarla en un extenso descampado ubicado en el barrio Padre Varela. En ese sector del vecindario, son muchos los terrenos que permanecen ociosos desde hace décadas.

La organización social proyectaba levantar un centro comunitario donde funcionara un comedor y otras instancias con el propósito de mejorar la calidad de vida de los habitantes, por intermedio de un trabajo conjunto entre militantes y vecinos.

Pero todo quedó trunco por una orden de desalojo, dictada por la UFI 15, que se hizo efectiva en la mañana del miércoles. Ese día, un amplio despliegue de policías y gendarmes arrasó con lo poco que se encontraba en pie. Los testigos del hecho indican que el primer objeto que conoció la garra de la Justicia fue, justamente, el cartel con el nombre de la agrupación que había sido colocado en el ingreso al lote.

La actuación de las "fuerzas del orden" fue la etapa final de una denuncia perpetrada por abogados de la Arquidiócesis Mercedes-Luján, propietaria de esas tierras que esperan una utilidad distinta a la conocida desde hace años: acumular pastizales y basura de todo tipo.

En diálogo con EL CIVISMO, dos integrantes de la CTD, Juan Acotto y Sebastián Trípoli, adelantaron que darán una batalla política para defender la posición de esas tierras, aunque marcaron como prioridad denunciar la actitud mantenida por la Iglesia. Además, dijeron que la organización no renunciará al proyecto de contar con un espacio propio donde accionar a favor de los más necesitados como, según relata la Biblia, lo hizo Jesús hace más de dos mil años.

-¿Cómo se enteraron del desalojo?

-Trípoli: Nos avisó una vecina para que vayamos urgentes al terreno porque había un camión de Gendarmería y tres patrulleros policiales. Cuando acudimos ya no había nadie, pero pudimos hablar con la vecina y nos informó lo ocurrido. Nos dirigimos a la Fiscalía, pero no nos dieron información y nos mandaron a Luján Primera. Ahí pudimos ver la orden de desalojo.

-¿Qué decía la orden?

-Acotto: La orden hablaba tanto de retirar el alambrado perimetral como a las personas que pudieran estar en el terreno. Decididamente fue un hecho dispuesto a cualquier enfrentamiento, a generar violencia. En estos momentos tenemos una abogada que trabaja en el tema.

-¿La orden de desalojo se concreta a partir de una denuncia de la Arquidiócesis?

-Acotto: Sí. Creo que el desalojo demuestra donde está parada la Iglesia hoy a nivel social. Estamos tratando de conseguir un terreno, un lugar donde poder instalar un comedor y otorgarle a esas tierras un sentido social. Supuestamente la Iglesia es el lugar donde todos los católicos deberíamos vernos representados, pero termina generando un hecho de violencia. Por suerte no había nadie de nosotros en el terreno. La Iglesia tiene millones de propiedades, mientras que hay gente que se muere de hambre o necesitan terrenos. La Iglesia tiene tierras abandonadas hace muchos años.

-Trípoli: Actualmente esa institución habla de la pobreza y de lo mal que viven muchas personas, pero cuando queremos hacer un centro popular nos manda a Gendarmería.

-Acotto: Es la misma contradicción que se traduce cuando uno ve semejante Basílica, llena de lujos, a la que acuden millones de fieles. Y después tenés pibes durmiendo en la vereda, con las puertas de la Basílica cerrada y custodiadas por gendarmes. Eso se traduce a lo que nos pasó a nosotros. La cúpula de la Iglesia ha demostrado históricamente estar del lado de los opresores y no del pueblo.

-¿Cómo sigue el tema de parte de la CTD?

-Acotto: Tenemos una abogada que está intentando recabar información. Pero siempre dejamos en claro que no vamos a gastar energía en un juicio contra la Iglesia. Además sabemos cómo se mueven y las desventajas que podemos correr. En una nota anterior habíamos dicho que esto lo íbamos a defender políticamente, y eso es lo que vamos a hacer. Sí nos parece importante denunciar para dejar en claro dónde está parada la Iglesia en esta sociedad, una posición que va en contra de su propia teoría.

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