De pactos políticos y otras yerbas

A pocos días de producirse las elecciones legislativas, que por el tenor de la campaña política parece un comicio presidencial, los principales candidatos se realizan denuncias públicas para convencer al electorado que el espacio que representan es la mejor opción de cara al 28 de junio.
El primero en arrojar la piedra fue el Acuerdo Cívico y Social, quien advirtió un pacto entre las encuestadoras para polarizar la elección entre el Frente Justicialista para la Victoria y Unión PRO, es decir, los dos peronismo.

Luego salieron a decir que conocían un acuerdo entre ambos para el día después, el 29 de junio. Según los pronósticos de Margarita Stoltibez, Ricardo Alfonsín y varios legisladores provinciales, Daniel Scioli y Francisco De Narváez acordarían leyes claves en la Legislatura provincial para que el gobernador no sufra ningún salto institucional en los dos años de mandato que quedan.

Se citaron las reuniones entre Osvaldo Mércuri con el jefe de Gabinete, Alberto Pérez y la de candidatos seccionales de ambas fuerzas.

Sumando a esta teoría, Scioli dijo públicamente que se iba a encargar de reunir al peronismo el 29 para fortalecer el gobierno y profundizar el modelo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Mientras que De Narváez habló del regreso del bipartidismo que tendrá como protagonista al peronismo y el radicalismo.

Ahora es el propio De Narváez, quien habla de un pacto entre Néstor Kirchner y Elisa Carrió para perjudicar la performance electoral de Unión PRO. Dijo que nunca vio elogios tan recíprocos y citó las frases del gobernador sobre la subestimación de algunos sectores al Acuerdo Cívico y Social.

"Stolbizer es una dirigente de talla y Alfonsín es muy respetado", señaló Scioli este fin de semana. Esa definición sirvió a De Narváez para hacer creer en el electorado que actualmente rige un entendimiento entre el oficialismo y el frente de origen radical antes de los comicios.

Lo cierto es que entre las acusaciones todos quieren posicionarse. Por un lado el Acuerdo Cívico y Social se muestra como la única opción ante los dos peronismo, aunque el oficialismo refuerza su origen con el modelo estatizador y de inclusión social.

Solamente De Narváez eligió en su discurso una gestión con privatizaciones de empresas, algo que molestó a varios peronistas. Ante esa jugada, que perdió la confianza de un sector del PJ, el candidato de Unión PRO salió a denunciar un pacto entre el santacruceño y la líder de la Coalición Cívica.

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