Pacto Verna-Marín: cómo se repartirán los cargos en el PJ

El vernismo se quedó con 346 de los 600 cargos que había para repartir, entre ellos la vicepresidencia, la secretaria general, seis secretarías y 346 congresales. El 37 por ciento de ellos será para Convergencia.
El acuerdo secreto sellado hace seis días en General Pico entre el senador saliente Rubén Hugo Marín y el senador electo Carlos Verna establece que la vernista Línea Plural se quedará con el 57,5 por ciento de los cargos partidarios y la marinista Convergencia con el 37,5. El Nuevo Espacio Peronista, del diputado Roberto Robledo, completará el nuevo esquema de poder interno con el cinco por ciento restante.

El arreglo de cúpula, llamado "Unidad del PJ", prevé que en el reparto de los 600 cargos -entre autoridades del Consejo Provincial, delegados departamentales y congresales-, Plural tendrá 346, Convergencia 226 y Nuevo Espacio 28. Eso fue aprobado por el marinismo en la reunión que el sector mantuvo el sábado en el club Independiente, y donde Marín anunció oficialmente que aceptaba el cargo de presidente que Verna le ofreció durante el congreso realizados en General Pico.

Este diario pudo saber que en el nuevo esquema, el vicepresidente y el secretario general serán vernistas y que la línea mayoritaria atrapará seis de las doce secretarías, cinco de los ocho cargos de las ramas política, gremial, femenina y juvenil, 13 de los 22 delegados departamentos fijados por la carta orgánica y 320 de los 555 congresales. El marinismo recibirá cinco secretarias, tres representantes de las cuatro ramas, nueve delegados departamentales y 208 congresales.

Pensando en 2011.

En las negociaciones para firmar la pipa de la paz con su rival interno, Verna tuvo en cuenta su cada vez más firme intención de ser candidato a gobernador en 2011. Si bien ambos dirigentes conversaron a solas en la quinta que el senador electo posee en General Pico, antes hubo negociaciones reservadas. El presidente del bloque de diputados provinciales, Daniel Lovera, fue el negociador por el vernismo, y la diputada Antonia Alegre, la del marinismo.

Como Marín dijo una y otra vez que no será fiscal de nadie y que los que se fueron tienen las puertas abiertas para volver, fuentes partidarias señalaron que en breve podría darse el regreso al PJ de los dirigentes que concurrieron a las urnas por fuera del partido, como el destituido intendente santarroseño Juan Carlos Tierno y el "adolfista" Darío Hernández. Convergencia está a favor de esa amnistía partidaria, aunque muchos plurales resisten esa movida porque no quieren que los tránsfugas mantengan la antigüedad como afiliados. Hoy, Tierno y Hernández están desafiliados. Los dos aceptarían volver siempre y cuando lo hagan juntos y sepan que tendrán protagonismo, algo que no es bien visto por el vernismo.

Si bien hasta ahora no habría un acuerdo para canalizar la fuga de votos del justicialismo, ya que también está en discusión la crisis política de 25 de Mayo y las luchas intestinas en General Acha, ya hubo tironeos sobre el papel que podrían jugar en el nuevo diagrama dos neokirchneristas, el delegado local del PAMI, Heriberto Mediza, y el funcionario nacional Juan Abdo. Ello pues hay una promesa de que los candidatos electos el pasado 28 de junio (los senadores Verna y María de los Angeles Higonet y los diputados Cristina Regazzoli y Robledo) deberían sumarse al oficialismo en el Congreso Nacional.

Lo pasado, pisado.

Sin dudas, el congreso que se desarrolló el 1 de agosto en el club Costa Brava, durante más de cuatro horas y donde confluyeron 311 congresales, fue el primer paso para que los peronistas empezaran a negociar una unidad interna, a partir de una lectura bastante pesimista de los últimos resultados electorales y en vista a los comicios nacionales de 2011.

En la cumbre, Verna y Marín también fijaron las bases para una urgente paz interna que evite nuevas sangrías. Aunque más allá del mensaje que cada uno baje a sus seguidores, lo cierto es que lo que llevaron definitivamente a dedo, luego de más de dos horas de charla, fue la distribución de los cargos partidarios. Uno será presidente del partido, otro buscará un nuevo período en la gobernación, y todos contentos.

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