Por la pacificación

En momentos en que la administración K denuncia planes de desestabilización, los obispos redactaron un documento para reclamar al Gobierno políticas para "cohesionar y pacificar al pueblo argentino".
La Iglesia reclamó ayer a las autoridades adoptar políticas "a fin de cohesionar y pacificar al pueblo argentino", y advirtió sobre la obligación que le compete tanto al Gobierno como a las organizaciones sociales de "solucionar siempre todas sus controversias por medios pacíficos".

La declaración se produjo en momentos en que el Gobierno nacional viene denunciando públicamente supuestas "movidas desestabilizadoras", vinculadas con las protestas que tienen lugar desde hace varios días y que incluyen piquetes periódicos que generan serios trastornos a miles de ciudadanos.

La Conferencia Episcopal Argentina, que preside el cardenal Jorge Bergoglio, para difundir su mensaje pacificador ayer recordó los 25 años del Tratado de Paz y Amistad que evitó "la demencia de la guerra" entre la Argentina y Chile, aniversario próximo a celebrarse con una audiencia conjunta entre el papa Benedicto XVI, la presidenta Cristina Fernández y su par chilena, Michelle Bachelet.

Los obispos, que están reunidos en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera,

de Pilar, exhortaron a los ciudadanos y sectores sociales a tomar como ejemplo "los principios" de aquel acuerdo internacional que selló la paz entre países que se consideran "hermanos".

"Los principios que dieron origen al Tratado de Paz y Amistad entre la Argentina y Chile, que dispone la obligación de solucionar siempre todas sus controversias por medios pacíficos, son inspiradores también en el presente para la conducta de los ciudadanos y de los diversos sectores sociales", subrayaron en el texto.

Asimismo, consideraron que esos principios también son inspiradores "para las políticas que han de adoptar las autoridades a fin de cohesionar y pacificar al pueblo argentino, y celebrar con verdadera alegría el próximo jubileo de la patria"

Tras agradecer "la audacia" de Juan Pablo II que, apenas iniciado su pontificado asumió la tarea de mediador enviando al cardenal Antonio Samoré, hicieron memoria de los obispos chilenos y argentinos de aquella época, especialmente del cardenal Raúl Primatesta que, "valorando el inestimable bien de la paz, lograron con santa obstinación abrir el único camino que quedaba para preservarla: la mediación del papa".

"Los argentinos y chilenos nunca agradeceremos suficientemente a Dios haber evitado la demencia de la guerra y mantenido el don de la paz. Puede ser que todavía no hayamos medido de manera cabal el abismo en el cual estuvimos a punto de caer. E incluso que no hayamos valorado en plenitud los amplios campos que se han abierto para la cooperación e integración de nuestros pueblos, y cuánto podemos aún beneficiarnos", subrayaron.

El Episcopado consideró que la mediación de Juan Pablo II es "mucho más que una acción pacificadora entre dos países litigantes", sino "una fuente perenne de inspiración de alta política internacional", que el extinto papa resumió en dos principios: "Buscar las coincidencias antes que las divergencias" y "cooperar entre las naciones".

Los obispos también peregrinaron a la basílica de Luján para "agradecer el insigne beneficio del Tratado de Paz y Amistad entre la Argentina y Chile", y también para encomendar a Dios, por medio de la Virgen María, "la misión continental que se realiza en nuestra patria".

La misa fue presidida por Bergoglio, con homilía a cargo del arzobispo Luis Villalba, y también se rezó por la pronta beatificación del cardenal Eduardo Samoré, y por las vocaciones presbiterales, en el marco del Año Sacerdotal convocado por Benedicto XVI en ocasión del 150º aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars.

Moyano con D’Elía

La CGT que conduce Hugo Moyano avanza en la organización de la marcha que prepara para el viernes 20 de noviembre en defensa del Gobierno de Cristina Kirchner. Hoy, el líder gremial kirchnerista recibirá en la CGT al piquetero oficialista y ex funcionario K Luis D’Elía, que será parte de la convocatoria.

La manifestación servirá para mostrar poder de convocatoria del gremialismo oficialista después de días en los que las protestas más visibles fueron lideradas por dirigentes que no quieren saber nada con la CGT, como los delegados del subte que impulsan un gremio independiente de la oficial Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los trabajadores de Kraft.

La adhesión de D’Elía aportará la convocatoria del piqueterismo kirchnerista, después de días en los que las marchas y protestas más convocantes las hicieron organizaciones sociales no oficialistas.

En ese marco y en medio de denuncias del Ejecutivo sobre presuntas maniobras desestabilizadoras, el secretario adjunto de la CGT, Juan Belén, ayer salió a defender al ex presidente Duhalde (señalado por algunos kirchneristas) y apuntó contra los partidos de izquierda.

Duhalde, según Belén, "es un demócrata que no está atrás de ninguna maniobra desestabilizadora". Por el contrario, atribuyó un presunto intento desestabilizador "a la izquierda, que representa a 0,5 por ciento del electorado".

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