Paciencia y buen humor para paliar la falta de agua

Bidones, envases de plástico vacíos, baldes, ollas. Todo recipiente contenedor de agua servía ayer para cargar un poco de líquido en alguno de los puestos estratégicamente habilitados para tal fin. En el hospital Materno Infantil y en el Hogar de Ancianos

En uno de los extremos de la Plaza Güemes -Buenos Aires y Roca- Cristina cargó dos baldes y algunas botellas de gaseosas vacías para tratar de paliar la crisis, mientras sus tres chicos correteaban a su alrededor. "Vivo acá -dijo señalando una casa situada frente al camión de Obras Sanitarias- y estoy sin agua desde ayer (por el viernes). Es un problema, pero ¿qué podemos hacer? Juntar recipientes y cargarlos acá".

Detrás suyo, en la fila de espera, estaba Carolina que a pesar de no ser vecina del barrio llegó hasta la mencionada intersección con cuanto recipiente encontró. "Vivo cerca del Primavesi -relató a LA CAPITAL- pero allá era tan larga la cola que decidí venir a la casa de mi mamá y juntar agua las dos".

Mientras uno de sus baldes se llenaba, contó que en su casa se cortó la provisión del líquido indispensable para la vida el viernes pasado. "Sobrevivimos parte del día con lo que quedaba en el tanque de casa, pero todo tiene un fin. Así que no sé hasta cuándo vamos a seguir así".

En cuanto a cómo se maneja con sus dos hijos -de corta edad-, aseguró que "ellos son los que mejor la llevan. Ya piensan que si estos sigue así no van a tener clases. Y ni hablar de bañarse". Mientras que a la hora de comer, nada de cocinar, sino que "hoy comimos sánguches".

Damián, el encargado del camión de OSSE que lucía una remera con el logo de la empresa, apeló al buen humor y comentó que "si quieren, le conectamos acá una manguera y bañamos a todos los chicos". Las madres festejaron la humorada y casi aceptaron la invitación, ya que el sol pegaba bastante fuerte ayer a la tarde.

A pesar de la espera, no demasiada a comparación con otros lugares, en la fila se apeló al buen humor y a la solidaridad. "No podemos hacer nada, sólo tratar de pasarlo lo mejor posible", dijo Víctor, que junto a Carolina esperaban para cargar dos baldes y una olla.

"Nos quedamos sin agua ayer (por el viernes) y la única que nos queda es venir a buscar agua hasta acá", señaló.

Menos suerte, con la cercanía geográfica tuvo Daniel, que llegó a la Plaza Güemes desde Paso y Buenos Aires con cuanto recipiente contenedor de líquido encontró.

"Este ya es el segundo viaje que hago -contó- porque no alcanza para nada. Estamos sin agua desde la madrugada del viernes, primero noté una baja en la presión pero me pareció normal y desde ayer (por el viernes) la cañería está seca".

En su opinión, el problema es "que ante la falta de agua, tengo miedo por la higiene, por los baños básicamente, y en casa tengo gente mayor. Para colmo, con este calor, en cualquier momento empiezan a caer los mosquitos".

La paranoia a las pestes también se hizo presente en Buenos Aires y Roca. Josefina, madre de mellizos de cincos años, expresó su preocupación porque "estamos con las siete plagas de Egipto: sin agua para lavarse las manos, con la amenaza de la fiebre porcina, y con calor como para que crezca la plaga del dengue. No nos falta nada".

Con cuidado

En tanto, en el Hospital Materno Infantil, ayer a la tarde dijeron que la situación era de "absoluta normalidad". La jefa de guardia, doctora Nilda Villalba, explicó que "a las 8 de la mañana, cuando tomé la guardia, estaba todo normal, con agua, aunque sé que vinieron los bomberos y quizás recargaron los tanques".

Además, destacó que "nos trajeron bidones para poner a disposición tanto de los internados como de los familiares y para nuestro propio consumo".

Por su parte, en la puerta del Hogar de Ancianos Municipal (12 de Octubre y Juramento) ayer se estacionó un camión cisterna para proveer de agua a todo aquel que lo solicitara. Mientras que en el interior del asilo, la situación era "normal, no hemos tenido cortes aunque la estamos administrando lo mejor posible", detallaron desde la guardia de enfermería. En el lugar se utiliza "mucha agua para la higiene, tanto de los abuelos como del lugar, pero por suerte no hemos tenido problema alguno", comentó el enfermero mientras que en la cocina del sitio ordenaban los bidones con agua mineral enviados por la municipalidad.

Sin cerrar

En la zona de Alem, los locales gastronómicos se mostraron ayer con las mesas ocupadas durante casi toda la jornada, aunque la crisis por la falta de agua la sobrevivieron de distinta manera.

Con gente esperando para comer que formaba una cola más larga que la que, a pocas cuadras de distancia esperaba para cargar sus bidones con agua, en el Manolo de Castelli y la Costa explicaron que "estamos trabajando normal, como cualquier otro fin de semana largo, con la provisión de agua aportada por OSSE", explicó el encargado del local, Walter.

"El funcionamiento general es normal -dijo- aunque la premisa es cuidar el agua, tratamos de racionarla".

Sobre Alem, a metros de llegar a Peña, la parrilla Huija trabajaba a destajo, con todas las mesas del exterior ocupadas y pocas libres en su interior.

"No tenemos agua desde que empezó el problema, pero nos estamos arreglando como podemos, nosotros mismos nos autoproveemos de agua, ya que si esperamos la de OSSE tendríamos que haber cerrado", detalló Germán, uno de los propietarios.

De acuerdo a su relato, para acceder a uno de los camiones para que recarguen sus tanques, hay que "esperar a que te llegue el turno en la lista de espera. Yo al cliente no le puedo decir que espere, así que nos movimos por nuestros medios". Entre las medidas de emergencia que tomaron es la inhabilitación de los baños.

El supermercado de Alem, ayer a la tarde, no había registrado un aumento importante en la venta de agua mineral. "No se notó una suba importante en la venta de agua mineral, lo normal, quizás un poco más por el movimiento turístico del fin de semana largo, pero no es que llegó un malón buscando agua mineral", se autofestejó la humorada uno de los encargados.

Sumaron siete puestos de entrega de agua

El Comité de Emergencia conformado ante el accidente en la planta de agua potable Plaza Mitre informó que se sumaron siete nuevos puntos de entrega de agua potable por lo que se elevan a 17 en total.

Estarán a disposición de la comunidad las 24 horas en los siguientes lugares:

Alem y O'Higgins

Güemes y Roca (Plaza del Agua)

Rivas y Almafuerte (Parque Primavesi)

12 de Octubre y Don Orione (Plaza Italia)

Asilo de Ancianos (12 de octubre y Juramento)

Juan B. Justo y Lavalle

Colón y Mitre

Falucho y Mendoza (Torre Tanque)

Roca y Buenos Aires

Paso y Tucumán

Juan B. Justo y Tucumán (Estación de Servicio)

Magallanes y Bosch (Gruta de Lourdes)

Garay 2452 (Sindicato de Obras Sanitarias)

12 de Octubre y Edison

Juan B. Justo al 2800

Aristóbulo del Valle y Rawson

Formosa y Sarmiento (Colegio Divino Rostro)

"En todos esos puntos -que ahora llegan a 15 en total- hay camiones cisterna que van a estar presentes las 24 horas. A diferencia de ayer, ahora los camiones van a estar todo el tiempo ya que serán recargados por otros camiones a fin de no moverse de ese lugar", explicó el intendente, Gustavo Pulti este sábado.

Obras Sanitarias Mar del Plata-Batán solicita a toda la población "restringir al máximo y extremar el uso de agua sólo para consumo humano". Ante cualquier duda o consulta, comunicarse al 0810-666-2424.

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