Pablo Bruera, Garré y los problemas del Salón Dorado

“Es evidente que cuesta traer gente al Salón Dorado de la Municipalidad de La Plata”. La frase fue parte de una conversación entre dos empleados de la Comuna y fue pronunciada ayer minutos antes del ingreso de la ministra de Defensa, Nilda Garré, al histórico espacio de calle 12.
La cantidad de personas no sumaban 50 y los organizadores decidieron quitar sillas del fondo para que no se notaran lugares vacíos.

La predisposición del intendente tampoco ayudó, Pablo Bruera acompañó a la ministra de Defensa hasta la puerta del Salón, le agradeció “todo lo que hizo por La Plata” (sic), la dejó sola y se retiró.

Algo similar sucedió días atrás cuando el titular del Anses, Amado Boudou, visitó la ciudad. Ese día la ausencia de público fue notoria, por eso decidieron llamar a empleados del Municipio para que llenen los lugares. Ya habían pasado las 15 horas y pocos empleados quedaban en el edificio. “Traigan militantes”, gritó un organizador. Minutos más tarde, más de 30 personas llegaron a la Comuna para escuchar el discurso de Boudou. Ese día Bruera llegó tarde al acto, ingresó al salón cuando el discurso de Boudou ya estaba terminando.

Comentá la nota