La Oveja y el Burro

Gorosito será el técnico desde el 5 de enero y los dirigentes ya le avisaron que tendrá a Ortega en su plantel. El técnico, que va a dirigir a Argentinos hasta la última fecha, quiere un arquero y un volante central. Ahí quedará pipón pipón.
Al fin. River tiene técnico. Recupera al ídolo.

No, la chapa de Néstor Raúl Gorosito en Núñez no alcanzó ese brillo. Pero el lunes 5 de enero, día en que comenzará oficialmente la era Pipo, entre los jugadores que se pararán frente a él para la primera charla estará Ariel Ortega. Secreto a voces, el regreso del Burrito desde Mendoza se adelantará seis meses según los dirigentes ya le confirmaron al nuevo entrenador.

Aunque ninguna de las partes lo quiso oficializar, en el almuerzo que compartieron José María Aguilar y Mario Israel de un lado de la mesa, y Gorosito y Hugo de Benedetti, su representante, del otro, quedó todo acordado para que Pipo y su cuerpo técnico conduzcan al campeón del Clausura y al último del Apertura durante el próximo año. "Faltan detalles, pero ya está, va a ser el técnico", coincidieron a la salida de un restaurante de la zona norte, cerca de la casa del entrenador. Los famosos detalles son los números del contrato que firmará hasta diciembre del 2009, aunque ese tema no será una traba para que el nuevo cuerpo técnico llegue a Núñez.

Durante el encuentro, más allá de la confirmación a Gorosito de que era el elegido para suceder a Simeone, se definió que se quedará en Argentinos hasta el final del torneo, que asumirá el 5 de enero en el Monumental para viajar a la pretemporada en Mendoza tres días después, que Gustavo Zapata se reincorporará a su habitual cuerpo técnico (ver Los laderos) y que el cuerpo médico seguirá siendo el de River. También hubo tiempo para charlar sobre su relación con Gabriel Rodríguez (tuvieron algunos encontronazos cuando uno era técnico y el otro Coordinador del fútbol amateur de San Lorenzo), de la importancia que deberá darle a los juveniles (es posible que arme un Selectivo) y del plantel que se encontrará. Pipo elogió a Rosales y le avisaron que el punta tal vez no esté en el 2009. De los dos lados de la mesa se mencionó a Jonathan Santana, ex River, ex dirigido por Gorosito en Chicago y San Lorenzo y hoy colgado en el Wolfsburgo. Ante la chance de que Ponzio o Ahumada emigren, se habló de Bernardello (volante central de Newell's) porque si bien al hombre de los rulos le gusta Ortigoza, habría un pacto con Argentinos para no sacarle jugadores además del DT.

También le avisaron que tienen todo arreglado con Abreu para que continúe y que Ortega "va a estar en el plantel". Ahí no hubo chance de opinar si lo quería o no. El regreso anticipado del Burrito responde exclusivamente a una necesidad política más que futbolística, para darle el gusto a la gente. El operativo retorno ya lo había blanqueado Daniel Vila, gerenciador de Independiente Rivadavia, cuando hace una semana admitió que lo mejor para el jujeño "es que vuelva a River. Estamos dispuestos a dejarlo ir". Y Pipo, políticamente correcto, ya le abrió las puertas al ídolo. "Le haría muy bien volver por lo que significa para el club y por él. Lo hablamos con los dirigentes. Para nosotros sería una alegría que pudiera regresar", comentó el entrenador por Fox Sports.

Sin dudas, la presencia de Ortega también servirá como un escudo protector para el nuevo cuerpo técnico, que si bien conoce el Monumental no acumuló la suficiente historia para ser considerado "de la casa". Por eso, el respaldo que les pueda dar el jujeño (que se entrenó con ellos en Chicago cuando estaba suspendido por la FIFA) como figura de un plantel sin ídolos riverplatenses será fundamental para los momentos complicados que se puedan presentar.

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