Otro día de piquetes, furia y agresiones

Manifestaciones en los lugares en donde más molesta. Piquetes en los accesos a la capital y por más de tres horas.
Piqueteros enojados y agresivos con los rehenes de un sistema que hace perder la paciencia de igual modo a peatones como conductores y pasajeros de las decenas de líneas de colectivos que circulan por la ruta 12 y en las avenidas colectoras desde y hasta la Estación de Transferencia.

Ayer, poco antes de las 9 y hasta después de las 13, y luego de 18 a 21, distintos sectores sociales se manifestaron cortando la ruta 12 justo en el tramo de obras sobre el puente del arroyo El Zaimán y la avenida Cabo de Hornos, entre el complejo habitacional A-4 y el otro puente construido sobre el sector más bajo del arroyo rodeado de conflictos.

La Policía, con sus distintas áreas y seccionales, tomaron intervención desde antes de los conflictos, en donde inclusive, se alertó a los distintos efectivos, que en uno de los conflictos se denunció un hecho de agresión con el uso de arma blanca. La agresión, la furia, el enojo de los piqueteros se dio sobre la avenida Cabo de Hornos, en donde un grupo de no más de 20 personas, ocasionó una increíble fila de automóviles y vehículos pesados por esa arteria, desde la Cocomarola y la Alicia Moreau de Justo. En ese piquete, los vecinos del A-4, reclamaban "igualdad" porque consideraban injusto que a un grupo la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), sí les solucionó el reclamo de los muros en sus viviendas y que para otros "los colchones no son una solución".

Sobre las calles alternativas a la ruta 12 en el sector de obras del nuevo puente sobre el arroyo El Zaimán, otro grupo de menor cantidad de integrantes, cortó la ruta nacional por estar en contra de las obras de la EBY e incluso se mostraron como defensores del medio ambiente.

Los piquetes en los principales accesos a la ciudad, provocaron hasta escenas de llantos de madres que al ver que no llegarían al horario de salida de sus hijos de las escuelas, los nervios se apoderaron de ellas y nadie se animó a intentar siquiera calmarlas.

Pero la bronca aumentó en el segundo corte, el desde las 18 hasta cerca de las 21. Es que quienes quedaron presos de la desidia fueron también los que viajaban al interior de la provincia para intentar pasar un fin de semana agradable.

Otro punto en contra es que no hubo ni hay caminos alternativos para el desvío de los vehículos.

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