Otro paro estatal, el lunes: paz social incierta

El gobernador Sapag confirmó que quiere mantener congelados los salarios del sector público por lo menos seis meses más. Los gremios convocaron rápido a un paro, esgrimiendo la situación del Instituto de Seguridad Social.

Jorge Sapag habló claramente este viernes: no piensa que sea posible otorgar aumentos salariales en el Estado de aquí al fin del primer semestre del 2010. En la práctica, son siete meses de congelamiento salarial, se supone que en cualquiera de los infinitos sectores y subsectores en que se divide el gigantesco Estado neuquino.

El mismo día, e invocando la suspensión de la atención a afiliados del ISSN anunciado por las clínicas y sanatorios privados de Neuquén, los gremios docente ATEN, estatal de ATE, judiciales de SEJUN, es decir, los representantes sindicales de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), anunciaron un paro para el lunes.

Como todos los fines de año, el equilibrio entre la paz y la guerra es delicado en la provincia. El gobierno prepara, como anticipó este diario, un bono navideño, pero para los sectores más vulnerables de la sociedad, que no son precisamente los empleados públicos. Quiere contener a una franja de la población que cuando no la conduce el MPN, es terreno fértil tanto para la CTA como para los alineados a su izquierda: las organizaciones sociales de piqueteros profesionales, que no trepidan en cortar rutas o invadir sedes gubernamentales esgrimiendo el hambre como bandera justificatoria.

Los gremios estatales no le darán tregua a Sapag. El gobernador confía en que pagado el aguinaldo antes de las fiestas, y entrando rápidamente en el receso de enero, habrá por lo menos un mes de distensión. Todo indica que aflojar la atención no es aconsejable, en una provincia que pende de un hilo, con las promesas K todavía flotando en el aire de las indefiniciones.

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