Otro incidente en un avión: Obama refuerza la seguridad en EE.UU.

Un nigeriano fue arrestado ayer por "comportamiento agresivo" en un vuelo Amsterdam-Detroit. Fue 48 horas después del atentado frustrado de otro nigeriano en esa misma ruta. Elevan el control en aeropuertos y revisan listas de sospechosos.
Un nigeriano fue detenido ayer luego de tener un comportamiento agresivo que obligó a un aterrizaje forzoso de un vuelo de Delta Airlines-Northwest procedente de Amsterdam y con destino a Detroit, el mismo en el que el viernes otro nigeriano trató sin éxito de detonar un explosivo.

"No se trató de nada serio", afirmó Robert Ficano, oficial del FBI, tras las primeras investigaciones sobre el episodio que desató ayer la alarma a bordo del vuelo. El protagonista del incidente no llevaba ningún explosivo pero su comportamiento agresivo obligó al piloto a un aterrizaje de emergencia.

Sin embargo, el nuevo episodio en el vuelo hacia Detroit fue comunicado inmediatamente al presidente estadounidense, Barack Obama, que pasa las vacaciones con su familia en Hawai. Pidió explicaciones del hecho de ayer, como también del atentado frustrado del viernes. Y se anunciaron nuevas medidas que reforzarán aún más los sistemas de seguridad en los aeropuertos.

Los pasajeros que viajan a EE.UU. desde todo el mundo han tenido que soportar ayer cacheos adicionales antes de abordar, así como permanecer en sus asientos sin almohadas ni frazadas durante la última hora de los vuelos.

Según la cadena televisiva CNN, el incidente en el vuelo de Delta se produjo ayer después de que el hombre hubiese pasado más de una hora dentro del baño y saliese gritando. El nigeriano fue inmovilizado por la tripulación y fue definido como "indisciplinado verbalmente". Aún está bajo custodia. Anoche algunas fuentes dijeron que era un empresario que se sintió descompuesto.

Los investigadores deberán establecer si las numerosas analogías entre los dos casos tienen un relieve o si se trató de una coincidencia. Tanto la ruta como la compañía aérea son las mismas que las del atentado frustrado de Navidad, que tuvo como protagonista a Umar Farouk Abdulmutallab, 23 años, nigeriano y sospechoso de tener vínculos con Al Qaeda. Abdulmutallab había intentado hacer explotar el avión con un explosivo escondido en su ropa interior. El joven también había pasado un buen rato en el baño del avión antes de volver a su asiento, taparse con una frazada y, así cubierto, empezar a manipular los elementos para preparar el artefacto. Un olor, humo y sonidos parecidos a petardos alertaron a varios pasajeros, que se lanzaron sobre él para apagar unas llamas y doblegarlo.

Preocupado, Obama ordenó ayer reforzar la seguridad en los aeropuertos y una revisión de la lista de sospechosos que no están autorizados a volar a EE.UU. Exigió, además, investigar cómo un hombre pudo abordar un avión con destino a Detroit llevando consigo un artefacto explosivo.

El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo a ABC que se trata de revisar los "procedimientos de listas de vigilancia", es decir la base de datos que contiene unos 550.000 nombres y sus subdivisiones, que escalonan la peligrosidad de los potenciales sospechosos, afirmó. En segundo lugar, "el presidente le hizo al Departamento de Seguridad Interior la pregunta muy concreta de saber cómo alguien con una cosa tan peligrosa como la pentrita se pudo subir a un avión", agregó.

Unas 4.000 personas tenían prohibido viajar a EE. UU. y otras 13.000 debían obligatoriamente ser sometidas a controles reforzados, dijo Gibbs. Un alto funcionario estadounidense había indicado el sábado que Abdulmutallab no estaba en ninguna de estas listas.

El padre de Abdulmutallab, ex presidente del First Bank PLC de Nigeria, había alertado hace unos meses a la embajada de EE.UU. en el país africano del peligro que el joven se hubiese contagiado de ideas extremistas. El alerta fue transmitido de la sede diplomática al Centro nacional contra el terrorismo y el nombre del joven incluido en una lista de sospechosos. Abdulmutallab, sin embargo, no fue considerado tan peligroso como para merecer también su inclusión en otra lista, en este caso de personas no admisibles a bordo de aviones, o para anulársele la visa para viajar a Estados Unidos que le había dado la embajada en Londres en junio de 2008.

La secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, dijo ayer que "no hay indicios" de que el frustrado atentado sea parte de un plan mayor, y que sería "inapropiado" especular sobre nexos con Al Qaeda.

"En este momento no tenemos indicios de que sea parte de nada más amplio, pero obviamente la investigación continúa", dijo Napolitano a CNN.

Altos funcionarios del gobierno estadounidense declararon a la prensa, a condición de anonimato, que Abdulmutallab confesó haber viajado a Yemen y recibido allí entrenamiento de Al Qaeda.

Según los testigos y el acta de acusación, Abdulmutallab confesó ante el juez Paul Borman, quien se dirigió al hospital de Detroit para leerle el acta de acusación, haber inyectado con ayuda de una jeringa un líquido químico en una pólvora que había ocultado en su pierna. Este procedimiento le habría permitido pasar sin dificultades los controles del aeropuerto de Amsterdam-Schipol, considerados muy rigurosos.

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