Otro golpe bajo a la oposición y habrá turbulencia política en las próximas dos semanas

Lo señalamos la semana pasada y ya lo veníamos advirtiendo desde el inicio mismo de la gestión de los Kirchner: el matrimonio presidencial juega a fondo sus partidas aún a riesgo de jugar con fuego, como sucedió cuando quisieron imponer la resolución 125 de retenciones móviles al campo el año pasado, y esta semana volvieron a apelar a la estrategia de enlodar a toda la dirigencia política para que reine el descreimiento general y eligieron como víctima a "borocotizar" al electo gobernador correntino, Ricardo Colombi.
No es todo. Desde el martes y durante las dos próximas semanas habrá una última señal de turbulencia política del 2009 porque Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner decidieron ir a fondo en el senado para que se apruebe la reforma política -que ya tiene media sanción- el 2 o el 9 de diciembre, en sesiones extraordinarias.

"Agarrate Catalina que ‘vamo’ a cabalgar" dicen en el campo cuando hay tufillo a rencillas y así ha de ser nomás, porque en el universo k no hay cabida para la paz social ni tregua cuando se trata de pelear para ver "quien es el que la tiene más grande" en la arena política.

Pero vamos paso a paso según reza el dicho del filósofo contemporáneo, Reinaldo "Mostaza" Merlo. El caso Ricardo Colombi se dio en un contexto delineado por Néstor Kirchner. El mandatario electo accedió a ese objetivo como candidato de la Unión Cívica Radical y la imagen que recorrió el país tras el reconocimiento de la derrota por parte del aún hoy gobernador, su primo Arturo Colombi, fue la foto en la que se lo vio exultante, levantando sus brazos junto al titular del radicalismo Gerardo Morales.

De forma simultánea al triunfo en el ballotage del 5 de octubre último, el gobierno nacional interrumpió todo contacto con el Estado correntino porque los teléfonos de la Casa Rosada dejaron de atender al kirchnerista Arturo Colombi y sobre todo al electo gobernador radical.

Cuando Ricardo Colombi pudo dar con uno de los tantos funcionarios del Ministerio del Interior, éste le sugirió -por consejo de Florencio Randazzo-, que antes de cualquier paso que pretendiera dar con vistas a asumir su cargo debía pasar por Olivos para hablar con Néstor Kirchner.

Al ex mandatario nacional le cayó servida en bandeja la visita de Colombi el martes último. Kirchner se relame cuando se da un caso de asfixia de una administración provincial o municipal y a sus mandatarios no les queda otra alternativa que ir a arrodillarse a Olivos.

Más de una vez señalamos en NOVA que la estrategia del kirchnerismo pensada desde el 25 de mayo del 2003 consistió en amalgamar una metodología tal que los intendentes y gobernadores, hasta para cambiar el cuerito de la canilla de un baño público, se vean obligados a solicitar recursos a los Kirchner.

Por eso en seis años y medio de gestión se dio una situación que nunca antes se había dado con el constante deambular de jefes comunales y gobernadores por la casa Rosada o la residencia presidencial de Olivos.

Néstor Kirchner siempre hace gala de su alto nivel de perversidad. Por eso la foto de la agencia oficial de noticias "Télam" y el consiguiente cable fueron concebidos para aleccionar y provocar un tembladeral en la Unión Cívica Radical, sobre todo, porque entre otros detalles del encuentro, se informó que Ricardo Colombi se comprometió a respaldar al kirchnerismo en los comicios presidenciales del 2011 y no se conoció hasta hoy la confirmación de esa decisión, ni una desmentida rotunda por parte del gobernador electo que el jueves acudió a la casa de gobierno donde lo recibió la Presidenta.

Apenas si refirió a un "acuerdo institucional". "Tengo la responsabilidad de velar por los intereses de un millón de correntinos y eso es exactamente lo que estoy haciendo. Cualquier otra consideración de tipo ideológico o de posiciones personales es claramente secundaria. Mi responsabilidad es representar a todos y hacer una política para todos. No soy el gobernador de un partido y mucho menos de una facción partidaria. Soy el gobernador de todos los correntinos", aclaró.

No nos cabe la menor duda de que la letra del cable de "Télam" la dictó Néstor Kirchner. La supuesta "borocotización" de Colombi se difundió en momentos en que la UCR decide el camino a seguir de cara a las elecciones presidenciales del 2011.

Julio Cobos divide aguas pero antes que todo en el centenario partido debaten para consensuar sobre quién sucederá a Morales en el Comité Nacional, luego de haber acordado la continuidad de Oscar Aguad como titular del bloque de diputados nacionales por un año.

Este era el escenario ideal para Néstor Kirchner, para enlodar a la UCR con un nuevo caso de "borocotización" con toda la intención de que se mantengan intactos los miedos de que se reproduzcan puertas adentro de la estructura partidaria casos similares al de Cobos 2007, cuando el entonces gobernador mendocino decidió acompañar a CFK en la fórmula presidencial y asestó, con esa posición, un duro golpe a la identidad radical.

La reforma política

En otro orden, asoma una semana que se verá sacudida por una fuerte turbulencia política. Es que Néstor y Cristina Fernández de Kirchner decidieron ir a fondo en el Senado para que se apruebe -el 2 ó el 9 de diciembre- la reforma política que establece la realización de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos que postulen precandidatos a cargos electivos nacionales y que viene precedida de la media sanción de Diputados.

Luego de intensas reuniones mantenidas por el matrimonio K con el presidente provisional del senado, José Pampuro y el presidente de la bancada del Frente para la Victoria, Miguel Angel Picchetto, en la Cámara alta los titulares de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Nicolás Fernández; de Presupuesto y Hacienda, Fabián Ríos y de Justicia y Asuntos Penales, Rubén Marín, convocaron a plenario de comisiones para el martes.

En el oficialismo creen contar con los votos para aprobar la reforma. Incluso, con el respaldo de aliados como los neuquinos del MPN y los ex aristas fueguinos, que acompañaron el proyecto en Diputados.

La referencia a las turbulencias están fundadas en que el kirchnerismo va a volver a jugar con fuego porque entre los riesgos que deberá sortear se cuenta el de los tiempos parlamentarios que no están a su favor porque las sesiones ordinarias terminan a fin de mes y el oficialismo necesita al menos de siete días posteriores a la firma del dictamen para llevar el proyecto al recinto.

Tampoco cuenta con los dos tercios necesarios para imponer su tratamiento esta misma semana. Por eso andan a las corridas y se piensa en la alternativa de que el Poder Ejecutivo convoque a sesiones extraordinarias para tratar este único tema.

No habrá prórroga de las sesiones ordinarias porque no quieren que se incluyan otras iniciativas. Si el gobierno finalmente decide convocar a sesiones extraordinarias, la reforma política llegaría al recinto el 2 ó el 9 de diciembre, un día antes de la asunción de los nuevos senadores.

Esta jugada a fondo de los K provocó la ira en dirigentes de la oposición. Por un lado, el presidente del bloque de diputados de la UCR, Aguad, calificó como una "locura" la intención del kircherismo de apurar el tratamiento de la reforma política antes de fin de mes; mientras que el titular de la bancada de senadores radicales, Gerardo Morales, advirtió que "si el kirchnerismo insiste en tratar la sanción de Diputados el martes, termina por romper las últimas reglas que le quedan a la República".

Les gusta jugar con fuego. Van a jugar con fuego para intentar aprobar la iniciativa en la Cámara alta.

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