Otro funcionario de Giaco fue amenazado

Participó en controles de la noche. Trabaja en el CPC Rancagua.

"Estaba durmiendo y sentí un ruido en el portón. Cuando me levanté al otro día, vi en la vereda una bolsa blanca. La abrí. Adentro tenía un ladrillo con una hoja que decía: ‘Próximo vos Romero", así se expresó Raúl Romero, subdirector del CPC Rancagua, luego de que autores ignorados arrojaran el ladrillazo contra la puerta de su casa.

El funcionario giacominista no dudó en vincular la advertencia a las agresiones que sufrió el fin de semana pasado Viviana Zalazar, directora de Higiene Urbana del municipio, cuando dispararon cinco veces contra su domicilio.

"Esto pasa porque salimos a controlar la noche. Yo hace un mes que no hago inspecciones, pero cuando me llamaron fui y tuvimos muchos problemas. Hay gente que trabaja seriamente, pero hay otros a los que sólo les interesa la plata", se despachó el funcionario municipal que recibió la amenaza.

Romero no duda en apuntar a los bolicheros a la hora de acusar a sospechosos: "No se me ocurre que pueda ser otra gente. Viviana (Zalazar) tuvo que vivir un horror que podría haber sido una tragedia si su hijo hubiese estado en su casa. Ese ataque fue perpetrado por gente de la noche, y la amenaza que yo recibí es de los mismos autores".

Cuando Romero salió de su casa ayer por la mañana, se encontró con el paquete que contenía la misiva. Uno de sus vecinos le pedía que no lo abriera porque temía que fuese una bomba. Finalmente, el subdirector del CPC Rancagua abrió la bolsa y se encontró con el mensaje de ribetes mafiosos: "Próximo vos, Romero".

Según el funcionario, la nota estaba anexada a un ladrillo y estaba escrita con recortes de letra de revista: "El aviso llegó por la noche, nunca me hubiese esperado una cosa así".

En su historial de fiscalizaciones, Romero tuvo que participar en los controles a los boliches de Nueva Córdoba y otras discotecas donde se registraron incidentes con quienes realizaban las inspecciones. "Nos toca bailar con la mas fea. Estuve en los controles de La Sorda y Dorian Grey. En el primero nos dejaron encerrados dentro del boliche, y en el segundo un tipo se subió a un techo y nos tiraba piedras. Por eso digo que en la noche ves gente que tiene ganas de hacer las cosas bien y gente que no", dijo Romero.

Por otro lado, el funcionario municipal aseguró que antes que se iniciaran los controles rigurosos a la noche "había, por lo menos, 20 locales nocturnos con grandes posibilidades de convertirse en un Cromañón en miniatura".

Luego de la amenaza, Raúl Romero le solicitó a la Justicia que le ponga una consigna policial en la puerta de su casa: "Después de todas las que me tocó vivir no tengo miedo. Sí me preocupa mi familia y mis vecinos, así que por ellos pedí la custodia".

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