"Al otro Fabbiani lo dejé en Tandil"

El Ogro terminó la minipretemporada que hizo en las sierras y aseguró que volvió renovado y "más flaco".
El que maneja a toda velocidad por la ruta 2 en su camioneta BMW negra parece Cristian Fabbiani. Pero no es. Mientras regresa a Buenos Aires después de realizar una minipretemporada de una semana en las sierras, el delantero de River habla. Y lo hace con su habitual sentido del humor y su capacidad para destacar cada declaración. "Al otro Fabbiani lo dejé en Tandil. Estoy más flaco y muy contento con lo que hice en estos días".

La charla se dio en el programa Dos de Punta (FM 101.1) ayer a la mañana, cuando el delantero estaba en camino hacia su casa de Puerto Madero. Haciendo malabares para esquivar la mirada de los controles policiales y la posterior multa por usar el celular, el Ogro reconoció que "fue muy positivo venirme unos días a Tandil porque estuve lejos de lo que se decía de mí, se hablaba mucho. Me sentía incómodo. Me alejé del puterío. Lo necesitaba".

Fabbiani trabajó en las sierras desde el sábado pasado junto con el PF Sebastián Somoza y el kinesiólogo Marcos Logiarte. Allí logro el objetivo de bajar tres kilos en siete días y además sumar masa muscular. Así, ya perdió cinco kilos desde que llegó a River. En realidad, el cuerpo técnico estimaba que el delantero demoraría menos tiempo en ponerse en forma. Sin embargo, no le fue tan fácil y por eso surgió esta iniciativa que al final dio resultado. "Estoy muy contento de que el Tanque haya bajado de peso. No sólo por mí, sino por él. Es un chico joven, buen pibe. Y tiene que entender que para lograr ciertas cosas hay que hacer un sacrificio extra", comentó Gorosito luego del entrenamiento matutino de ayer.

Mientras, Fabbiani entusiasma al DT con su optimismo. "Más que nada ahora le puedo aportar más participación. Puedo llegar al área, porque me estaba quedando con el último pase y no llegaba a pisar el área como yo quería. Ahora sí y me va a llegar más la pelota", se imagina este nuevo Ogro que apenas supera por gramos los 100 kilos. "¿Si me complicaba jugar con algo de sobrepeso? No, uno se acostumbra. En Tandil me puse a pensar y capaz que para el fútbol argentino me sobraba. Pero tengo una meta y no quiero estancarme", cuenta, con la verborragia de siempre pero con una figura distinta a la de hace una semana.

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