Otro enero con hambre para los chicos

Como cierran los colegios, no hay Paicor, y los bolsones que reciben los alumnos beneficiados no alcanzan / Los comedores barriales detectan la problemática porque tienen más comensales que los habituales y ven a los niños con más ganas de alimentarse.
Para muchos chicos, este enero trajo más hambre o, al menos, más dificultades para alimentarse, si se lo compara con el resto del año. Es que cierran los colegios, cierran los comedores escolares, los bolsones que el Paicor les provee se consumen rápidamente en las familias. Y a buscar comida en algún lugar porque en el hogar, no hay.

Esos lugares suelen ser los comedores barriales, que funcionan todo el año con el objetivo de paliar las dificultades de las familias más humildes para darles a sus hijos todos los platos de comida y satisfacer las exigencias nutricionales básicas para un crecimiento sano.

En una ronda de consultas, desde esos comedores aseguran que en enero aumenta la demanda. "Los chicos que vienen siempre, en enero vienen con otros. Se ve la ansiedad de comer, de quiero más, quiero más. No son todos pero sí pasa", cuenta Alejandro Toledo del comedor que funciona en la Fundación Cristiana Cristo Viviente.

La problemática toma verdadera dimensión con algunas cifras: el 53 por ciento de los chicos escolarizados come en el colegio, es decir, 238.657 chicos, según publicó este diario el 25 de octubre de 2009.

Como el Paicor (Programa de Asistencia Integral de Córdoba) cierra con las escuelas, entrega para el verano bolsones que, según las autoridades son pensados por nutricionistas y respetan estándares internacionales para cubrir los requisitos alimentarios de cada beneficiario. Pero esos productos entran en las familias y, como hay necesidad, se acaban rápido.

"Vemos caras nuevas que nunca habían venido. Es que en las casas de los chicos ya no queda nada de los bolsones", cuenta Carina Tissera, del comedor de la Cooperativa Camoatí. En La Felicidad, llegaron a una situación extrema: "Tuvimos que decirle a muchos chicos que no vengan. No llegamos a darles a todos. Yo quisiera poder hacerlo", asegura José Ferreyra.

"Es muy difícil preverlo". "Puede ser que haya más demanda en algunos comedores, pero no en la totalidad", dijo Sergio Tocalli, secretario de Coordinación y Acción Social de la Provincia . Desde allí se otorgan ayudas económicas a unos 500 comedores en toda la provincia, que benefician a 27 mil chicos.

¿Y si se entrega un bolsón extra, de refuerzo? ¿No se pueden prever esas situaciones? "Es muy difícil. No tenemos cómo cubrir esa demanda, cómo determinar a quiénes les damos el refuerzo, no todas las familias lo necesitarían", contestó.

Y aclaró que el Ministerio de Solidaridad, además del dinero mensual, otorga ayudas extras "cuando la demanda los supera y los comedores lo solicitan".

Marcha

En círculos. Con el objetivo de pedir más inversión para la infancia, vecinos de la Seccional 5ª y ONG marcharán en círculos emulando a Abuelas de Plaza de Mayo bajo el eslogan: "Nos negamos a desaparecer". Mañana a las 16, en la Plaza San Martin.

Comedores para ayudar. El Milagro: (0351) 484-3975; Cooperativa Camoatí: (0351) 493-3300; Pancitas Felices (0351) 458-2691; La Felicidad (0351) 155-435958; Fundación Cristiana Cristo Viviente (0351) 465-9634.

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