Otro desafío: asumir la presidencia de la UE

España deberá superar la crisis a nivel europeo.
España asumió ayer la presidencia de la Unión Europea (UE) por cuarta vez en su historia, esta vez con el reto de afianzar la salida de la crisis económica y diseñar un plan económico capaz de generar crecimiento y empleo durante los próximos diez años.

Según el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, España afronta la presidencia con "el mejor entusiasmo" para sacar a Europa de la crisis económica y hacer que los ciudadanos se sientan más identificados con el proyecto europeo. En un mensaje institucional divulgado en la página web del gobierno, Zapatero afirmó que su gran reto es dejar atrás la crisis y hacer de Europa "una economía cada vez más productiva, más innovadora y más sostenible" con el apoyo de trabajadores y de empresas.

"España afronta este período con su mejor entusiasmo, con su mayor vocación europeísta, para defender ante todo los intereses generales de Europa, porque sabemos que así estaremos defendiendo los intereses generales de España y de todos los españoles", dijo.

Según Zapatero, hacer que las empresas sean más productivas y los trabajadores más capacitados debe ser compatible con el "gran símbolo que en Europa representa el Estado del bienestar y las políticas sociales".

Otra prioridad para el ejecutivo español es avanzar en la creación de un gobierno económico de la UE. Se trata de la primera presidencia desde la aprobación del Tratado de Lisboa, por lo que Madrid tendrá que compartir responsabilidades con el presidente estable del Consejo Europeo, el belga Herman van Rompuy.

El canciller español, Miguel Angel Moratinos, presentó la semana pasada los objetivos de la presidencia española, entre los que destacó la puesta en marcha de una estrategia común para modernizar la economía, garantizar la seguridad energética, la lucha contra el cambio climático, potenciar la presencia internacional de la UE, fomentar las políticas para la igualdad de género y la lucha contra la violencia machista. Otro de los retos para este semestre es impulsar la ciudadanía europea, al potenciar los derechos sociales y reforzar la política de seguridad interior.

Para Zapatero, la prioridad en política económica, al margen de la lucha contra la crisis, es avanzar en la creación de un auténtico gobierno económico de la UE y, especialmente, de la zona euro.

Se trata de reforzar la cooperación de los países que comparten la moneda única para superar la asimetría que provoca la existencia de una política monetaria común frente a 16 políticas económicas distintas.

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