Otro controvertido vuelo de Aerolíneas

Un Boeing para 144 pasajeros llevó a 48 personas a ver el partido de la selección en Montevideo; pedido de informes en Diputados
De tan intensa, de tan abarcadora, la pasión futbolera rioplatense puede incluso provocar una controversia aeronáutica. Un vuelo de Aerolíneas Argentinas, que la compañía agregó hace una semana, el día del partido del seleccionado nacional frente al de Uruguay, provocó ayer un pedido de informes en Diputados: la aeronave fue utilizada para trasladar a directivos de la empresa y a sindicalistas para ver el encuentro que le dio la clasificación al equipo de Diego Maradona.

La decisión de agregar el vuelo, el 1204, desencadenó fuertes acusaciones en el sector, donde se cuestionó la medida desde el punto de vista de la racionalidad económica. El nuevo Boeing 737-700, que salió a las 13.50 de Aeroparque el miércoles 14 pasado, fue agregado tres días antes del partido y tiene capacidad para 144 personas, pero sólo trasladó a 48 pasajeros. Se voló, claramente, a pérdida. En un comunicado, el diputado Omar de Marchi, presidente del bloque demócrata de Mendoza, hizo ayer un pedido de informes al Gobierno.

La corta lista de viajeros incluyó a algunos directivos de Aerolíneas que fueron en clase B usiness -como su presidente, Mariano Recalde, o el director Eduardo De Pedro, entre otros- y a sindicalistas como Pablo Moyano y Omar Viviani. Consultados, allegados al camionero negaron que hubiera viajado: "Imposible, Moyano no estuvo ahí, no fue a ver el partido, estuvo en Buenos Aires. Y Viviani tampoco".

Pero la contradicción sobrevino ante la consulta a voceros de Aerolíneas: "Moyano fue al partido, pero fue en Buquebus. Viviani no estuvo". En la compañía aérea confirmaron, en cambio, el traslado de los ejecutivos, pero agregaron que se habían pagado su propio pasaje. "Recalde pagó el ticket, no sé si en efectivo o con tarjeta de crédito", sostuvo la fuente.

Pablo Moyano es un fervoroso aficionado al fútbol. Su hijo juega en las inferiores de All Boys (a veces de titular, otras de suplente) y él está impulsando, junto con todo el gremio, dos proyectos deportivos ambiciosos: la construcción de un estadio para unas 25.000 personas en Ezeiza y la conformación de un equipo de Camioneros con pretensiones para jugar el torneo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Primera D.

Capacidad ociosa

El Boeing 737-700 es una aeronave preparada para hacer vuelos regionales: Caracas, San Pablo, Bogotá o Lima. El miércoles de la controversia, salió al mediodía de Aeroparque con 48 pasajeros y volvió después del partido, cerca de las 2 de la madrugada, con 58 personas. Por qué se utilizó un avión con semejante capacidad, cuando Aerolíneas tiene aeronaves de menor porte como el 737-500 (108 asientos), es otra de las incógnitas que probablemente se develen hoy, con la visita de Recalde a la Comisión Bicameral del Congreso (ver aparte).

En la empresa afirmaron que no se trataba de un vuelo chárter, sino de uno regular agregado especialmente para la ocasión como consecuencia de la alta demanda que había generado el partido. "Había 70 reservas y el vuelo estaba abierto a las agencias de viaje", dijeron en la compañía, donde reconocieron que se habían arrepentido más de 20 pasajeros. Negaron también que, como había trascendido ayer, el avión hubiera sido trasladado vacío, a la ida, desde Ezeiza hasta Aeroparque, y por la noche, desde Aeroparque hasta Ezeiza, para mayor comodidad de los usuarios. La aclaración es importante: si verdaderamente se hicieron, ambas escalas ocasionaron costos extras, porque agregaron lo que en el sector se conoce como ciclos , que incluyen un aterrizaje y un despegue. Cada ciclo significa un desgaste, por lo que su acumulación -o su equivalente en horas de uso- supone más mantenimiento.

¿Por qué Aerolíneas decidió esta vez sumar un vuelo a Montevideo? La llamativa disposición para agregar aeronaves ante el exceso de demanda podría haber sido aplicada por la empresa, por ejemplo, el lunes 12 de octubre pasado, cuando 70 pasajeros con tickets promocionales ("sublos", que se les otorgan a empleados y parientes con descuentos de hasta el 90%) quedaron varados en Miami después de la cancelación de un vuelo. Como esos lugares están sujetos a disponibilidad de espacio y era fin de semana largo, hubo saturación de usuarios. Esa vez, sin nuevos vuelos.

Aerolíneas arrastra en realidad ya algunos pequeños escándalos con el seleccionado. Por ejemplo, aquel 10 de junio pasado, cuando utilizó un Airbus 340 para llevar al equipo a Quito a jugar contra Ecuador y dejó en tierra a 90 personas que tenían previsto volar a Miami, la ruta que habitualmente usa esa aeronave. Aquella vez, Maradona enfureció al ver la cantidad de extras que pretendían acompañar a la delegación y se negó a llevarlos, a los gritos, en el VIP de Aeropuertos Argentina 2000.

Una queja de Verón

Con Uruguay, la semana pasada, las cosas fueron menos estruendosas. Un vuelo, el 1960, salió el día anterior hacia Montevideo con los jugadores y volvió vacío. Al día siguiente, también vacío, mientras los directivos de la empresa se embarcaban en el otro Boeing, partió a las 23 para a buscar a los futbolistas y volvió con los clasificados para Sudáfrica 2010, poco después de la una de la madrugada a Ezeiza. El cuidado no alcanzó a evitar, según testigos de la noche futbolera, una ironía de Juan Sebastián Verón: cuando se gana, razonó el volante de Estudiantes, proliferan los acompañantes aéreos.

Acaso alertado por ese antecedente, el diputado De Marchi le exigió a la empresa, en un pedido de informes, varias aclaraciones: "Las razones que motivaron agregar el vuelo", "la nómina de personas que viajaron", "si Mariano Recalde realizó algún pago con estos servicios y, en caso contrario, cuáles fueron los gastos efectuados para desarrollar el itinerario" y "cuántos pasajes de cortesía se otorgaron a pasajeros de este vuelo".

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