Otro capítulo de la pulseada verbal con Aníbal Fernández.

Esta vez un cruce entre políticos no tuvo lo de siempre. Ni eufemismos ni atenuantes. "Con el fin del ciclo kirchnerista se acabó la cara de culo", dijo uno. Y el otro le dijo sin vueltas: "Son declaraciones características de alguien que toda la vida vivió de joda, con guita que le dio el padre".
El primero fue el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. La respuesta del ministro de Justicia Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández. Durante la mañana de ayer, las declaraciones radiales del líder del PRO irritaron al ministro kirchnerista que salió a responderle furioso a través de un canal de cable. También el ex intendente de Quilmes sostuvo que, de los días que lleva Macri como jefe porteño "estuvo afuera del país 56, es decir más del tercio".

La mala relación no es nueva. "Macri me tiene sin cuidado, porque no tiene ningún tipo de formación, no leyó un libro en su vida", había dicho el ministro Fernández en marzo de 2007, cuando Macri ya era una incipiente amenaza en la Capital y que de hecho sepultó al kirchnerismo tras derrotar a la dupla Daniel Filmus y el banquero K Carlos Heller por la jefatura de la Ciudad. Hace un poco menos, en enero de este año, otro fuerte cruce se había producido entre ambos dirigentes por el conflicto entre Ciudad y Nación por el peligro de derrumbe en edificios de la Villa 31. "Lo que nos falta es que el ministro Aníbal Fernández cumpla con la orden de la jueza", que es "cerrar los accesos a la villa (de los materiales de construcción), que al día de la fecha no lo ha hecho", había sentenciado el jefe de Gobierno y agregó que el funcionario nacional "siempre tiene alguna excusa rápida". Instantáneamente, Fernández le dedicó en su momento que "este señor, aparte de vago y de inculto, no tiene la vocación de escuchar. Que agarre un libro que no muerde, se lo pido por dios", ironizó".

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