Otro bochazo para Tincho

Otro bochazo para Tincho
El Informe de Inflación fue objetado por los funcionarios K. Objetan análisis ortodoxos del aún jefe del Central y critican su protagonismo.
Desde que Cristina Fernández decidió echar a Martín Redrado de la presidencia del Banco Central, cada reunión de directorio de la entidad terminó con un golpe al, por ahora, banquero central.

El encuentro de ayer no fue la excepción. Convocada originalmente para evaluar casos técnicos, la reunión derivó en cuestiones hasta hace poco impensadas. Como la corrección, por parte de los directores, de los informes técnicos del organismo. Ayer pasó con el principal trabajo que publica el Central: el Informe de Inflación.

El informe, de periodicidad trimestral, es un compendio de más de 70 páginas en las que se recopilan las novedades financieras y se publican las perspectivas económicas de corto y mediano plazo. Se trata de un riguroso ensayo de consulta obligada entre economistas y banqueros. Lo realiza el cuerpo de técnicos que conforman el equipo de Redrado.

El Informe de Inflación correspondiente al primer trimestre de 2010 debió publicarse anteayer, según consta en el calendario oficial del Banco. Eso ocurrirá recién la próxima semana, debido a que los directores del Central decidieron revisar el trabajo e introducirle modificaciones. Días atrás, el directorio, de amplia mayoría kirchnerista, votó que, antes de hacerse público, cada trabajo de la autoridad monetaria debía aprobarse por ese cuerpo. Esta mañana habrá un nuevo encuentro entre algunos de ellos para darle forma final al Informe de Inflación.

Las principales objeciones van en dos direcciones. Una, más de forma, en la cual se critica el protagonismo de Redrado al destacar el rol del Central en la superación de la crisis internacional. Las otras correcciones, más de fondo, tienen que ver con las críticas, muchas veces implícitas, del banquero hacia la política fiscal del Gobierno.

Desde el directorio entienden que Redrado está en contra de la actual expansión del gasto público, que está por encima de los ingresos fiscales. Y que esa apreciación choca contra la estrategia económica de la Casa Rosada. Desde el directorio acusan al banquero central de suponer que el mayor gasto supone un brote inflacionario. "La inflación se explica por una convergencia de cosas y no por la mirada ortodoxa de Redrado", dice un director K.

Los funcionarios críticos están seguros que detrás de esos argumentos se esconde el rechaza de Redrado al Fondo del Bicentenario. Si bien ese Fondo constituido con reservas se destinará al pago de la deuda, lo cierto es que permitirá que el Tesoro, sin la obligación de cumplir con los acreedores, atienda mayores gastos corrientes.

Los cambios definitivos se conocerán esta mañana, tras la nueva cumbre de directores.

La pelea con el banquero central se extendió a otras medidas. Ayer, el directorio se abstuvo de aprobar un par de resoluciones, como una señal de que Redrado tiene cada vez menos poder de decisión en Reconquista 266. Para más adelante quedaron las autorizaciones en sendas operaciones de los bancos Supervielle y del Santander Río. En este último caso hay que aprobar la compra de las filiales locales del BNP Paribas.

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