Otra señal de Cristina al campo: hoy lanza medidas para el sector

Hará el anuncio en Olivos, luego de una larga pelea con los ruralistas. Incluiría rebajas en las retenciones a la soja y al girasol. Y beneficios para el trigo, el maíz, la carne y la leche. Hasta anoche el Gobierno ultimaba los detalles del plan.
La presidenta Cristina Kirchner anunciará este mediodía en Olivos un nuevo paquete de medidas destinado a preservar los niveles de actividad económica en medio de la crítica coyuntura internacional. Esta vez, el destinatario de los anuncios será el sector agropecuario, aunque sus principales dirigentes -nucleados en la Mesa de Enlace- no fueron invitados al acto debido al clima de enfrentamiento que domina esta relación desde el conflicto por las retenciones móviles.

Las medidas sólo pueden anticiparse a medias. Y es que la mesa chica del Gobierno todavía anoche discutía la letra fina de los anuncios, definidos tras una serie de reuniones que se realizaron este fin de semana, y en las que intervinieron el jefe de Gabinete, Sergio Massa; la ministra de la Producción, Débora Giorgi; y los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Agricultura, Carlos Cheppi.

Como tantas otras veces, cuando se habla de campo en el Gobierno surgieron dos recetas. Están los "duros" que no quieren hacer grandes concesiones al sector. Y están quienes ven la necesidad de una paulatina recomposición de la relación con el agro. En la primera línea militan Moreno y el ex presidente Néstor Kirchner. Abonan la postura más conciliadora Massa, Giorgi y el gobernador bonaerense Daniel Scioli, que el jueves se reunió con representantes del ruralismo y les prometió "interceder" ante las autoridades nacionales.

Así, hasta hoy se mantendrá la incógnita respecto de lo que sucederá con las retenciones a la soja y al girasol. Varios funcionarios consultados daban por hecho que esos dos cultivos recibirán una rebaja del 5% en las retenciones, similar a la que Cristina ya anticipó para el trigo y el maíz. Otros la relativizaban. Entre una y otra opción hay tela para cortar. Si sólo se rebaja el tributo a los cereales, el costo fiscal sería de unos U$S 100 millones. Pero si también se beneficia a las oleaginosas, el Fisco se perdería de recaudar cerca de 1.000 millones.

Pese al hermetismo oficial, hubo algunas filtraciones sobre las medidas. Algunas de ellas presentan sorpresivos giros en la política agropecuaria aplicada hasta aquí.

Cereales: se concretará la rebaja de 5% en las retenciones al trigo y el maíz, y que había sido anunciada por Cristina a principios de mes. De esa manera, las alícuotas quedarían en 23% y 20%, respectivamente. Por otro lado se crearán dos programas -denominados "Trigo Plus" y "Maíz Plus"-, que premiarán con nuevas reducciones del tributo (a razón de 1 punto cada millón de toneladas) cuando las cosechas futuras superen determinados niveles y generen más excedentes exportables. En el caso del trigo, habrá que sobrepasar 13 millones de toneladas (algo imposible hasta 2010, ya que la actual cosecha alcanzaría solo 9 millones), mientras que el piso para el maíz será de 15 millones. La novedad, aquí, es que el Gobierno decidió que esas posibles rebajas de las retenciones lleguen al productor no como una mejora en el precio sino como cupones que podrán aplicarse al pago del Impuesto a las Ganancias.

Oleaginosas: está por verse la rebaja de 5% para la soja y el girasol, con lo que quedarían en 30 y 27%. También se creará un programa "Plus", pero destinado no ya a premiar una mayor cosecha sino el agregado de valor en la cadena. Así, los aceites y harinas podrían beneficiarse con un mayor diferencial arancelario del que tienen actualmente en relación a la semilla, y que es 3%.

Ganadería: se anunciaría una mayor apertura exportadora para carnes y lácteos, flexibilizando algunas de las rígidas exigencias que impusieron Comercio Interior y la ONCCA para los ya lejanos tiempos de altos precios. También se discutía un plan especial para los terneros de la raza lechera Holando, que actualmente se sacrifican por sus bajos precios, ya que ni siquiera cubren los costos de alimentarlos. Aquí el debate entre funcionarios fue duro, ya que mientras Moreno pretendía crear cinco enormes feedlot para engordar estos animales, en Agricultura presentaron proyectos para activar la demanda de los frigoríficos y asegurar un mejor precio a los productores.

Créditos: como con otros sectores económicos, Cristina lanzará también una batería de líneas de financiamiento para el agro.

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