Otra semana a media máquina en la Ciudad por la emergencia.

Organismos públicos mantienen horarios acotados y siguen las restricciones en empresas de servicios.
El regreso a las actividades cotidianas de la Ciudad, después del fin de semana largo que incluyó una jornada de asueto sanitario, puso ayer en evidencia un fuerte contraste: por un lado, los organismos oficiales, empresas de servicios y entidades financieras trabajando con horarios y dotaciones reducidas por la epidemia de gripe "A"; por el otro la gente, con una fuerte demanda de trámites que se tradujo en larguísimas colas por todo el microcentro, airadas quejas y pedidos de explicaciones.

El feriado nacional del jueves, y el asueto "sanitario" del viernes, configuraron una seguidilla que además de dejar vacíos numerosos cajeros automáticos hizo acumular gestiones pendientes en las agendas de los platenses. Una situación que se mostró con total crudeza desde las primeras horas de una mañana fría.

Al mediodía, la cola que salía del acceso que el Banco Provincia tiene por calle 6 daba vuelta la esquina de 45; lo mismo ocurría en el banco Finansur, de diagonal 74 y 14; y en la sede del IOMA, 46 entre 13 y 14, con una gruesa fila que doblaba por 13 hacia 47.

Quienes se acercaron al Ministerio de Economía bonaerense después de las 10 -se atendió desde las 8,30 hasta esa hora- se toparon con puertas cerradas y poca información. Desde la cartera de Hacienda provincial se precisó que los nuevos horarios se mantendrán "mientras dure la situación de emergencia sanitaria", y el ingreso del público al edificio ubicado entre 7, 8, 45 y 46 sólo se permitirá por la puerta de calle 46. En la Agencia de Recaudación (ARBA), el acceso se franqueará por 7, y los mostradores estarán activos entre las 10 y las 12,30.

Entre las firmas de servicios, Edelap arrancará la semana hoy porque ayer se celebró el "Día del Trabajador Eléctrico"; Aguas Bonaerenses seguirá con sus puertas cerradas hasta el viernes; y Camuzzi seguirá con su horario habitual, pero los usuarios deberán formar fila sobre la vereda del local.

TURNOS

En Control Urbano, la modalidad adoptada para organizar turnos de atención al público generó quejas, sobre todo entre los vecinos de mayor edad que se acercaron a renovar licencias para conducir. Fue el caso de Amelia Suárez: "llegué a las 8 y ya no quedaban números, pero a los 68 años no estoy para hacer una cola desde las 5 de la mañana, de noche y en invierno. Para peor, lo mejor que se les ocurrió decirnos a los que quedamos sin turno y bastante enardecidos fue 'vénganse mañana a las 5'... Un papelón".

Pasado el mediodía, el público congregado en el hall central del edificio de 20 y 50 superaba holgadamente el medio centenar. Según explicó Juan Malpeli, titular de la repartición comunal, "a partir de las 7 se dan 200 números, con horario, y se atienden veinte por hora, pero se deja entrar a quienes pasan un rato para retirar los carnets. La alta demanda fue porque se juntó la gente del jueves, viernes y sábado pasados. Para el miércoles" -por mañana- "ya se va a normalizar todo; hay que tener en cuenta que el promedio de trámites ronda los 140 por día".

"Lo que decida hacer la gente para sacar los números escapa a nuestra órbita" se subrayó: "hubo una persona que llegó a las 2 y media y pernoctó en el auto... Lo más aconsejable es esperar un par de días y hacer todo con tranquilidad".

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