Otra queja del Gobierno irritó al vicepresidente en Mendoza

Otra queja del Gobierno irritó al vicepresidente en Mendoza
Tomada lo criticó en su provincia; "Tengo derecho a hacer campaña", dijo él
MENDOZA.? "Estoy harto." El penúltimo día de campaña, Julio Cobos mostró todo su malestar con el Gobierno. Lo ofuscó tener a un ministro de Cristina Kirchner cuestionando en su propia tierra su doble rol de vicepresidente y opositor. "No voy a renunciar y estoy cansado de hablar del tema. Estoy ejerciendo un derecho. No puedo renunciar a tener participación política, más después de la 125. Nadie van a impedir que ejerza lo que la ciudadanía me pidió", dijo anoche Cobos a La Nacion.

Terminaba el segundo día de una larguísima caravana por el interior de Mendoza y el cansancio se le notaba en la cara. Eran las 20 y Cobos llevaba recorridos 12 pueblos y cientos de kilómetros. Había entrado en todos los comités del camino, posó para centenares de fotos, abrazó a los dirigentes de cada pueblo, cantó con nenes en un jardín de infantes y hasta viajó un buen rato en la caja de una camioneta con un frío polar.

Quien le trajo a Mendoza las críticas del Gobierno fue el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Durante la mañana de ayer, acompañó al gobernador kirchnerista Celso Jaque en la inauguración de una escuela metalúrgica y dijo que era "claramente una afectación a las instituciones republicanas" que el vicepresidente estuviera militando en la oposición con cuestionamientos "que no se corresponden con la realidad".

Aunque sus nombres no figuran en las boletas que los mendocinos encontrarán en el cuarto oscuro, Cobos y Jaque son los referentes de estas elecciones. Jaque pone a prueba su gestión y es el defensor del modelo kirchnerista. Cobos se juega su futuro: sabe que no puede ni soñar con ser presidente en 2011 si sus candidatos no ganan el domingo.

"Estoy haciendo campaña en Mendoza como siempre lo he hecho. Hoy, sólo podemos pensar en ganar el 28. Todo el resto es para después", dijo el vicepresidente a La Nacion. El tampoco ahorró críticas para sus antiguos aliados del Gobierno. "Deberían estar buscando el diálogo y el entendimiento, sobre todo en una época de crisis como ésta, y no veo que lo hagan", sostuvo.

"Se siente"

Mientras tanto, les pedía a sus seguidores "un esfuerzo más" en la recta final. "Ya faltan días. Pongámosle toda la fuerza", arengaba a quienes lo rodeaban en la vereda del comité radical de Tunuyán (a 80 kilómetros de la capital), unas 30 personas que lo habían esperado desde la tarde y cantaban: "Se siente/ se siente/ Cobos presidente".

Horas antes, en un alto en la caravana, se había dedicado a ratificar el frente con sus aliados a nivel nacional cuando llamó por teléfono a Margarita Stolbizer para confirmarle su apoyo. "Es una mujer de convicción que trabaja en un proyecto que compartimos", afirmó Cobos.

El día del vicepresidente había empezado, a las 9, en Arco Desaguadero, en el límite con San Luis. "Hacía 8 grados bajo cero y en la hostería de Julio no había agua caliente. A ver si Macri se la hubiera bancado", se reía un asesor de Cobos.

Junto con él viajaban los principales candidatos a diputados y senadores. Entre ellos, el presidente del bloque radical de la Cámara alta, Ernesto Sanz, que busca renovar su banca, y Ricardo Mansur, primer candidato a diputado. Los dos se bajaron de la caravana en el camino. Anoche, al cierre de esta edición, se enfrentaban en un debate con los candidatos del PJ Adolfo Bermejo y Omar Félix, y con los del Partido Demócrata-Pro Carlos Aguinaga y Omar de Marchi.

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