Otra primavera negra en las calles de Praga

Otra primavera negra en las calles de Praga
Acosado por la crisis económica, el premier Mirek Topolanek perdió por un voto la moción de censura de la izquierda. Su país ejerce la presidencia de la UE.
La crisis económica global se cobró otra víctima en Europa. El gobierno de coalición de la República Checa, encabezado por el premier conservador Mirek Topolanek, cayó por un solo voto al no superar una moción de censura en plena gestión como presidente de turno de la Unión Europea (UE) y acosado por los efectos de la hecatombe financiera mundial. De los 197 diputados presentes en la Cámara baja, sobre un total de 200, la oposición socialdemócrata reunió 101 votos, el mínimo necesario que establece la Constitución checa para hacer caer a un gobierno. El debate estuvo colmado de asuntos económicos. El líder de la socialdemocracia checa, Jiri Paroubek, le reprochó al primer ministro ahora destituido "su incapacidad para aliviar las consecuencias de la crisis global". En su defensa, Topolanek advirtió sobre la inestabilidad política y el posible regreso de un gobierno comunista.

La derrota del gobierno de Topolanek se produjo gracias a los votos de cuatro diputados rebeldes de su propia coalición, que sin embargo seguirá gobernando hasta el nombramiento de un nuevo gabinete, proceso que puede durar varios meses. Los dilatados tiempos políticos del país podrían incluso provocar el absurdo de que Topolanek termine su mandato, en 2011.

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