Otra vez peligran las clases en una escuela por el olor cloacal

En marzo pasado las suspendieron por dos días. Dicen que lo harán de nuevo si regresa el olor.
Desde el inicio de clases de este año, los niños del Jardín ENI Nro 3 Julieta Sarmiento, ubicado en la esquina de Catamarca y Libertador, tienen que soportar los olores y la incomodidad de tener la cloaca abierta en la puerta. A mediados de marzo se suspendieron las clases allí por dos días, porque el olor era insoportable. El miércoles pasado la situación volvió a ser intolerable. El olor cesó, pero no saben cuándo volverá, ya que es algo que puede pasar en cualquier momento, según dijeron desde OSSE. Por eso ayer la directora dijo que tiene permiso para volver a suspender las clases si vuelve a suceder.

El jardín Julieta Sarmiento tiene 320 niños que tuvieron que acostumbrarse a sentir malos olores cotidianamente. En la puerta del jardín hay una zanja abierta por la que pasa un caño que transportaba los líquidos cloacales de las zonas en las que se estaba cambiando las cañerías. Por este motivo, en el jardín han tenido que extremar las medidas de desinfección. Y, desde hace un mes y medio, los niños tienen que cruzar la escuela Superior Sarmiento para llegar hasta su sala. Es que las autoridades decidieron clausurar la puerta de entrada por calle Catamarca para no exponerlos a la contaminación.

La directora del establecimiento, Griselda Pintor de Rivera, contó que "hace un mes y medio las aguas servidas estaban al aire. Por eso suspendimos las clases por dos días". El miércoles pasado el olor nauseabundo les recordó aquella experiencia. "El olor fue insoportable nuevamente. Mandamos notas al Ministerio de Salud y a la Subsecretaría de Medio Ambiente. Y hablamos con la secretaria de Educación y le explicamos la situación", contó la Directora.

Según dijo, el subsecretario de Medio Ambiente, Raúl Tello, les recomendó la suspensión de las clases. Pero desde Educación no dieron la autorización. Las directivas del jardín hablaron también con la gente de la empresa que realiza la obra, los obreros comenzaron a trabajar en el lugar y el olor cesó.

Las autoridades temen ahora que el mal olor vuelva. "Osvaldo Montilla, que está a cargo de la obra, nos dijo que estarán trabajando dos meses más. En ese tiempo, el olor podría volver, pero ya tengo la autorización de suspender las clases si esto sucede otra vez"", dijo la directora.

Sobre el tema, el presidente de OSSE, Adrián Cuevas, dijo que allí terminaba el by pass que llevaba los líquidos de las calles en las que estaban colocando los nuevos caños. Eso estaba cubierto con polietileno. Pero, en los últimos días, lo abrieron para que los líquidos pasaran a los caños nuevos. Y agregó que "por la obra y su magnitud es inevitable que haya olores".

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