Otra jornada de piquetes y convulsión en las calles

Vecinos de la zona sur de la ciudad y militantes del Polo Obrero (PO) protagonizaron ayer otra protesta en demanda de ayuda social que volvió a convulsionar el microcentro rosarino. Paralelamente, el intendente Miguel Lifschitz insistió en que los reclamos por lo daños causados por la fuerte tormenta del 2 de febrero pasado fueron cubiertos y advirtió: "Tiene que actuar la policía para liberar el tránsito de las calles y evitar acciones violentas, manejado desde el punto de vista de la Justicia".
Nuevamente el epicentro de la tensión fue Mendoza y Sarmiento, frente a la delegación del Ministerio de Desarrollo Social provincial, donde primero se concentró un grupo de vecinos de la zona sur, que reclamó 300 pesos para comprarles útiles escolares a sus hijos.

Luego llegaron cientos de manifestantes del PO, convirtiendo el paso de cualquier tipo de vehículo en una misión imposible. Poco después el clima se recalentó con el despliegue de un importante número de policías pertenecientes a la Guardia de Infantería.

No obstante, la protesta y el corte de calle se levantó pasado el mediodía, luego de una instancia de negociación con representantes de la cartera santafesina.

El jefe del Palacio de los Leones, a su vez, desechó la existencia de "un plan orquestado para sitiar la ciudad". Y prefirió hablar de "la actuación de algunos grupos políticos con posiciones extremas".

Lifschitz aludió, de ese modo, a los piquetes de Cuba MTR que también se habían registrado el lunes frente a las puertas de tres distritos municipales (Oeste, Sudoeste y Noroeste), además de la sede de Desarrollo Social provincial.

"Tienen esa lógica de funcionamiento porque creen que así resuelven algún problema social y les puede traer algún rédito político", agregó.

Fue entonces cuando Lifschitz aseguró que "tiene que actuar la policía para liberar el tránsito en las calles y evitar acciones violentas que perjudiquen a las personas o a los edificios, manejado desde el punto de vista de la Justicia".

"Cuando hay algún reclamo que tiene asidero y existen necesidades que podemos atender, lo hacemos con toda la predisposición. Además, es la tarea que encaramos todos los días del año", subrayó.

Puerta abierta. En esa línea, el intendente alertó que "no hace falta cortar ninguna calle ni quemar neumáticos ya que, con sólo venir a cualquier oficina municipal se los atenderá para intentar el problema".

"Si el problema nos excede coordinaremos con la provincia o la Nación, porque no hay ningún justificativo para reclamar por temas sociales", concluyó Lifschitz.

Comentá la nota