Otra jornada negra para EE.UU. en Afganistán: murieron 8 soldados

Fue en una serie de ataques con bombas. El lunes habían matado a otros 14.
Una serie de ataques con bombas de fabricación casera en el sur de Afganistán mataron ayer a ocho soldados estadounidenses, informó la fuerza de la OTAN, un día después de la muerte de otros 11 militares y tres civiles de Estados Unidos en dos incidentes en los que se estrellaron tres helicópteros.

Octubre se convirtió así en el mes más mortífero para las tropas de EE.UU. en los ocho años que lleva la guerra en ese país asiático, mientras el gobierno de Barack Obama analiza si envía o no más tropas a esa convulsionada región. Al mismo tiempo, un funcionario del Departamento de Estado con responsabilidades en Afganistán renunció a su cargo en protesta contra esta guerra, informó ayer el diario The Washington Post.

"Ocho soldados estadounidenses y un civil afgano que trabajan para la ISAF (la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad de Afganistán, bajo el mando de la OTAN) murieron hoy en múltiples ataques con bombas artesanales" en el sur del país, señaló ayer el comando en un comunicado. Y agregó que "varios soldados quedaron heridos en estos incidentes".

En uno de los ataques murieron siete militares estadounidenses de patrulla en vehículos blindados, detalló el teniente coronel Todd Vician, y agregó que un civil afgano murió en el mismo incidente.

El octavo estadounidense falleció en otro ataque en el sur del país, también cuando realizaba un patrullaje en un vehículo militar.

Según el parte del alto mando estadounidense, las muertes ocurrieron durante una ofensiva dinamitera "múltiple y compleja" con bombas de fabricación casera, y los heridos fueron evacuados a un hospital de campaña cercano.

El capitán Adam Weece, vocero de las fuerzas estadounidenses en el sur del país, dijo que ambos ataques ocurrieron en la provincia de Kandahar. En Washington, un funcionario de defensa, que pidió el anonimato por no estar autorizado a dar datos, dijo que uno de los ataques fue seguido de un intenso tiroteo con los insurgentes.

Las muertes situaron en 55 el número de combatientes estadounidenses muertos en octubre en Afganistán, según el Pentágono. Desde inicios de este año, 437 soldados extranjeros, 269 de ellos de EE.UU., murieron en Afganistán, según un recuento de la agencia AFP a partir del sitio especializado www.icasualties.org.

El lunes, siete soldados y tres civiles estadounidenses murieron al estrellarse un helicóptero militar en la provincia de Badghis (oeste). Además, 26 personas resultaron heridas: 14 soldados afganos, y 11 soldados y un civil estadounidenses, informó la ISAF. Los tres civiles muertos trabajaban para la DEA, la agencia antidrogas de EE.UU., según una fuente diplomática que pidió el anonimato.

El presunto accidente se produjo después de una operación contra el narcotráfico, durante la cual "murieron más de doce combatientes enemigos", según la ISAF.

El mismo día, en otro accidente, cuatro soldados estadounidenses murieron al chocar dos helicópteros en el sur de Afganistán.

En tanto, Matthew Hoh, un ex capitán de la Infantería de Marina con experiencia de combate en Irak, quien ahora prestaba servicios en el Departamento de Estado con responsabilidades en Afganistán, se convirtió en el primer miembro del gobierno de Obama que renuncia en protesta contra la guerra.

"Ya no entiendo ni tengo confianza en los propósitos estratégicos de la presencia de EE.UU. en Afganistán", escribió Hoh, de 36 años, en una carta al jefe de Personal del Departamento de Estado, reveló ayer The Washington Post.

"Tengo dudas y reservas acerca de nuestra estrategia reciente y nuestra estrategia planificada para el futuro, pero mi renuncia se sustenta no en la forma en que conducimos esta guerra, sino en por qué y con qué fin", agregó. Obama dijo el lunes que no aspiraría la "decisión solemne" de enviar más soldados a Afganistán, mientras examina el paso a seguir en esta guerra que se ha complicado en los últimos meses.

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