Otra vez ganó la impunidad

El juez platense Guillermo Federico Atencio habría dictado el sobreseimiento definitivo a favor del polémico diputado kirchnerista Raúl Pérez, en la causa por presunto enriquecimiento ilícito que se tramita desde hace más de 12 años.
El fallo se habría fundado en meros tecnicismos, a partir de presentaciones realizadas por la defensa de Pérez. Según algunos trascendidos, se habría resuelto sin que el magistrado leyera el expediente.

Atencio consideró que "los profesionales que debieron investigar soslayaron y no repararon que en los años investigados, los organismos encargados de fiscalizar habían aprobado las rendiciones de cuentas de Pérez como funcionario".

La resolución judicial vuelve a poner de manifiesto la clara influencia del poder político y la Justicia en la Provincia. Pérez, hasta hace pocas semanas, era vicepresidente del Consejo de la Magistratura bonaerense, el organismo encargado de la designación de jueces, fiscales y defensores oficiales provincial. Desde ese lugar habría designado a dedo a numerosos funcionarios judiciales, que le van quitando cada vez más espacio a los jueces probos, de moral y carrera intachable, que quedan a la retaguardia ante el avance de la corporación política y judicial.

Gracias al apoyo de la corporación, Pérez logró esquivar el accionar de la Justicia durante más de una década, sin tener que dar explicaciones de su millonario patrimonio. De manejar un taxi y vivir en una pensión, en poco tiempo pasó a moverse en una camioneta 0 km y a volar en un avioneta propia. También se compró una casa de por lo menos 320.000 dólares con un ingreso anual de 24.000 pesos como concejal en La Plata, el período de su vida que quedó bajo la lupa, mientras se divorciaba de su primera mujer.

La dilación fue tal que cuando la jueza de Transición Carmen Palacios Arias lo llamó a indagatoria para el 20 de abril último, Pérez volvió a apelar y el expediente subió, otra vez, hasta el Tribunal de Casación e impidió esa audiencia. Sólo bajó tras la disolución de los juzgados de Transición y el sorteo de todos los expedientes remanentes. La causa cayó en el juzgado de Atencio y ahora quedó en punto muerto.

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