Otra vez una estación de GNC genera protestas

Cerca de la obra ya funciona un local similar.
La instalación de una estación de servicios suele generar, entre los vecinos, airadas protestas. Pero si a pocos metros ya existe otra, la oposición es mucho mayor.

Esto está sucediendo en las cercanías de la plazoleta Dorrego, donde habitantes de la zona reclaman contra la edificación de un nuevo local de expendio de combustibles, cercano a otro ya existente. Los vecinos iniciaron las protestas en marzo de 2007, con notas enviadas al presidente del Concejo Deliberante capitalino, Ramón Santiago Cano (PJ) y a ediles de distintos bloques del cuerpo legislativo, entre otras.

La queja se renovó en los últimos días, cuando Baltazar Ibáñez -uno de los vecinos- envió una carta documento al intendente de la capital, Domingo Amaya, por la que lo insta a intervenir en la cuestión. En el texto, Ibáñez refiere la presunta carencia de autorización para ejecutar la obra. La falta de estudio ambiental, la cercanía entre el futuro edificio y un colegio secundario, y la eventual problemática en el tránsito son otros puntos que arguye.

Aunque no es el primer problema que se suscita en la capital, respecto de la instalación de expendios de combustibles, no existe normativa que prohiba la edificación de una estación cerca de otra.

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