Otra vez a la carga por la reforma tributaria

El ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, dijo que apuntan a "un nuevo modelo que sea menos regresivo". El tema se planteará en el marco del presupuesto 2010.
"Los tributos son regresivos y hay que ir hacia un nuevo modelo. Hemos tomado la decisión política que apunta a modificar este esquema, y ahora vamos a definir técnicamente cómo se van a llevar adelante estos cambios", afirmó Antonio Bonfatti, ministro de Gobierno y Reforma del Estado.

Casi un año después de que la gestión del Frente Progresista presentara la reforma tributaria en la Legislatura, donde el 9 de octubre la mayoría peronista en el Senado la volteó, el equipo de Hermes Binner volverá a la carga con una nueva estrategia para evitar el desgaste que le significó que la oposición dejara durante el primer año al nuevo gobierno no sólo sin reforma impositiva sino también sin la denominada ley de leyes, que fue sancionada recién a fines de marzo pasado, con el inesperado apoyo del sector alineado con Agustín Rossi. Ahora, lo que se plantea es que se discutan primero los recursos que se generarán por medio de la recaudación –que piensan incrementar con nuevos mecanismos– en el presupuesto que será presentado en la Legislatura en tiempo y forma el mes próximo.

Este tema será uno de los ejes principales de la reunión que el ministro de Gobierno mantendrá este jueves con el titular de PJ provincial, Ricardo Spinozzi. No es casual que el titular de la cartera política sea quien instale la discusión previa del presupuesto y de la necesidad de un retoque impositivo para cercenar el déficit de las cuentas públicas, que el primer semestre cerraron con un rojo de 509 millones. La oposición, a través del PJ, y sobre todo del obeidismo –que reivindica el balance favorable que le dejó de herencia a la actual gestión–, ha lanzado fuertes críticas sobre el incremento del gasto de la actual administración.

Por eso, esta vez la estrategia del gobierno es plantear la discusión del presupuesto como un tema político. Ángel Sciara, el titular de la cartera de Economía, se abocará a la definición de lineamientos técnicos, a diferencia de lo ocurrido el año pasado, cuando este ministro fue el encargado de explicar los alcances de la reforma tributaria. El titular del Ministerio de Economía adelantó esta semana los lineamientos generales del presupuesto, que –según remarcó en un programa de TV en la capital provincial– tendrá "las variables macroeconómicas que demarca la Nación, que indican un crecimiento del 2 por ciento de la economía, una inflación cercana al 8 por ciento y un dólar en 4,20 o 4,29 pesos".

Diálogo presupuestado. "Todo se va a discutir en el marco del presupuesto 2010. Creemos que Santa Fe es muy dependiente de la Nación. El 65 por ciento de los recursos provienen de la administración central. No es algo nuevo. Desde 2003, el ministro Sciara anticipaba que iba cayendo la curva del superávit y que iba aumentando la de los egresos. Eso en algún momento se tocaba, y se tocó a fines de 2007", consideró Bonfatti, en diálogo con Crítica de Santa Fe. El gobierno provincial estimaba –según calculó la subsecretaria de Ingresos Públicos, Teresa Beren– que con la reforma impositiva se iban a recaudar unos mil millones de más.

El titular de la cartera política advirtió: "Antes ¿cómo se suplantaba el déficit? Se reducía el 15 por ciento del salario de activos y pasivos o se quitaba lo que le correspondía a los municipios y comunas, y no se destinaba el 13 por ciento de la coparticipación. Fueron artimañas para sostener el superávit, pero que en la práctica se caía".

Este año, según detalló Bonfatti, la actual gestión "tuvo que enfrentar mayores gastos de partidas que no estaban presupuestadas, como el incremento del 15 por ciento de los salarios a los empleados estatales. Pero estamos orgullosos de haber hecho respetar el poder adquisitivo en el sector público. También surgieron otras erogaciones no previstas, como los fondos que se tuvieron que destinar a la sequía, el dengue y la gripe A, en medio de una actividad económica en baja que provocó una merma en la recaudación de lo que se había estimado en el presupuesto. Por el otro lado, no contamos con la reforma tributaria, que hubiese amortiguado el impacto de la reducción de ingresos. Esto es lo que queremos hablar con la oposición, porque los municipios y las comunas están en una situación financiera que hay que enfrentar".

—¿La idea es volver con la reforma tributaria?, preguntó este diario.

—Hay una valoración política que indica que hay que modificar esta situación para que el esquema tributario no sea tan regresivo. Y hay una valoración técnica sobre cómo se llevará adelante esta idea. Pero no tiene título. Yo no hablo de reforma tributaria porque es algo más integral lo que vamos a plantear en la discusión. Esto es lo que le vamos a proponer a la oposición.

La otra vereda. En el peronismo argumentan que van a escuchar las propuestas del gobierno, pero que la primera pregunta que harán será: "Expliquen en qué gastaron el dinero que dejó la gestión anterior, como los 450 millones que quedaron en la caja de libre disponibilidad y el superávit de 1.600 millones. Y que respondan porqué este año el déficit puede superar los mil millones de pesos", requirieron.

Desde el peronismo plantean que en esta nueva etapa de las discusiones por una posible reforma estará presente un condimento que no existía el año pasado: la victoria de Santa Fe Federal en las elecciones. El ajustado triunfo del peronismo –reutemista y obeidista– nutrió a ese sector de las esperanzas por retornar a la Casa Gris –Jorge Obeid ya lo admitió– y adelantan que no le dejarán nada servido en bandeja al socialismo. El año pasado, Binner los tildó de ser "la máquina de impedir".

Ricardo Spinozzi, quien será el primero en sentarse en la ronda de diálogo en la provincia que se iniciará el jueves, adelantó que, antes de discutir una nueva reforma de impuestos, planteará la necesidad de que se cree una comisión que controle los gastos del gobierno.

El año pasado, cuando se trató la reforma tributaria –que planteaba, entre otras cosas, la eliminación de exenciones en Ingresos Brutos– el PJ rechazó esta alternativa porque iba a alejar las inversiones. "No estamos cerrados a discutir los revalúos, el precio con el que se calculan los impuestos; y somos partícipes de que cada uno pague de acuerdo con su capacidad, pero las cosas hay que discutirlas", aseguró el titular del PJ.

Los industriales siguen en la misma trinchera

A los industriales nucleados en la Federación de Industria de Santa Fe (Fisfe) se les eriza la piel cada vez que escuchan la palabra "reforma", y sobre todo si se trata de impuestos. El año pasado, durante la dura pelea que entabló el gobierno en la Legislatura, Fisfe fue el encargado de militar ante la opinión pública la idea de que la reforma se trataba de un "impuestazo". Y este año anticipan que harán lo mismo si la gestión Binner quiere tocar las exenciones impositivas a la industria, que se establecieron en la década del ‘90, tras el pacto fiscal que determinó el incremento del IVA del 18 al 21 por ciento. Carlos Garrera, titular de la entidad, sostuvo que "si el gobierno provincial intenta volver con la idea de sacar las exenciones al sector productivo Fisfe se va a mantener en la misma posición que el año pasado".

"Nosotros decimos que Ingresos Brutos es un impuesto regresivo, pero cambiemos lo negativo, no lo positivo del tributo", afirmó el industrial.

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