La otra Angostura

Por primera vez en muchos años los indicadores económicos anticipan un invierno difícil para Villa la Angostura. Con un Municipio y la Provincia que parecen no tener capacidad de respuesta inmediata, la desocupación y el reclamo social aparecen como una situación impensada sólo años atrás. Inédito llamado a inversores por parte de Jorge Sapag
Un panorama atípico tiene Villa la Angostura en los inicios de este otoño del 2009. Por primera vez en muchos años, las perspectivas económicas no son las mejores y fiel reflejo de ello son los indicadores turísticos que, en todas sus áreas, tuvieron entre un 15 y un 30 por ciento menos que en la temporada del 2008.

La denominada "Joya del Neuquén" parece no serlo tanto hoy en día, al comprobar en sus variables económicas una disminución constante de nuevos capitales desde el 2003 a la fecha. Sólo basta observar la preocupante caída del 70 por ciento de la construcción durante estos últimos cinco años.

Con una población estable que casi se ha triplicado en sólo diez años, la crisis global encuentra a La Angostura con un municipio debilitado, una provincia que mucho promete pero poco concreta, y una localidad desbordada en todos sus servicios con una precaria infraestructura al borde del colapso.

El dato del Dr. Ricardo Alonso recurriendo a la Casa Rosada por un ATN (Aporte del Tesoro Nacional) no es menor. La provincia transfirió a los municipios unos 510 millones de pesos durante el 2007, y anticipó que enviará unos 750 millones durante el año en curso, pero difícilmente habrá mucho más.

El estrecho margen que tiene el presupuesto municipal no cuenta con posibilidades para asumir nuevos reclamos sociales o gremiales, que seguramente surgirán si la crisis se incrementa durante el invierno. Tanto Alonso, como Sapag, tienen el mismo problema: hay pocas alternativas para disponer de mayores fondos para gastos corrientes.

Desde Diciembre del 2007 Jorge Sapag incrementó en 1.600 millones el presupuesto provincial otorgando aumentos salariales que muy poco contribuyeron finalmente a la paz social, considerando que hoy los gremios están más firmes que nunca, y exigiendo respuestas inmediatas a sus reclamos.

El porcentaje de la masa salarial en el presupuesto neuquino se incrementó del 46 al 67 por ciento en menos de dos años, lo que llevó al límite el margen del gobierno de Jorge Sapag para otorgar nuevos aumentos, sin ayuda del gobierno nacional.

En este contexto, el Dr. Ricardo Alonso puede sufrir este invierno "la otra Angostura", rodeada de necesidades y urgencias, y con pocas puertas donde golpear para obtener respuestas concretas. Una situación nada sencilla, que tendrá que sortear durante los próximos meses la administración del Partido Vecinal.

Sapag y un inédito llamado a inversores

Por su parte el gobernador Jorge Sapag, y con el objetivo de "impulsar la inversión privada en la provincia, mantener las fuentes de trabajo y cambiar la matriz productiva", presentó un proyecto de ley para crear un nuevo régimen de atracción de inversiones y promoción del empleo.

Las empresas que adhieran al régimen serán beneficiadas con exenciones impositivas; facilidades en el acceso a bienes muebles e inmuebles del Estado; y subsidios de hasta el 50% a la tasa de interés de la línea crediticia, entre otros. En ese sentido, propone la adhesión a la ley nacional de regularización impositiva, promoción y protección del empleo registrado y repatriación de capitales -Nº 26.476

Mantener niveles de ocupación ante la crisis

La iniciativa apunta a fomentar nuevas inversiones y ampliar las existentes; estimular la infraestructura productiva; fortalecer la micro, pequeña y mediana industria; y mantener los niveles de ocupación y de actividad económica en el actual contexto de crisis financiera.

Tendrán prioridad los inversores locales que acrediten el asiento principal de sus negocios y su domicilio en la provincia, con un mínimo de 2 años de antigüedad.

Exención de impuestos y créditos subsidiados

A cambio, la Provincia ofrece a los capitales inversores la exención de tributos provinciales por un plazo de hasta 10 años; facilidades para la compra, locación o comodato con opción de compra dentro de los 5 años y leasing de bienes muebles e inmuebles del Estado provincial; asistencia técnica; apoyo y participación en la gestión de exenciones y reducciones impositivas, tarifarias, medidas de promoción o amparo y otras franquicias en el orden nacional o municipal; y subsidios de hasta el 50% a la tasa de interés de la línea crediticia para las empresas promocionadas. El IADEP destinará hasta 7 millones de pesos para subsidiar las tasas de interés.

Además, si la empresa beneficiaria realiza obras de infraestructura que puedan ser utilizadas por los ciudadanos, la provincia le reintegrará hasta el 50% de las inversiones afectadas en esas obras. Como ejemplo, menciona la construcción o mejora de caminos de acceso; tendidos de redes eléctricas; provisión de agua potable; y obras de seguridad, entre otras.

También prevé la eximición del pago del impuesto inmobiliario a las firmas que construyan viviendas económicas para su personal.

Los requisitos que deben reunir las empresas para adherir al régimen incluyen la constitución de fideicomisos destinados a la explotación productiva, a la construcción de viviendas y a la obra pública. A la vez, el emprendimiento deberá contar con una cuenta corriente y realizar las transacciones financieras en el Banco de la Provincia del Neuquén.

El proyecto considera radicación de capital a “todo aporte de bienes o capitales, nacionales o extranjeros, destinados a obras, al fomento y mejora de los sectores priorizados por el Ejecutivo; y a la promoción de la economía provincial”. La autoridad de aplicación será el ministerio de Desarrollo Territorial.

Los fundamentos destacan las proyecciones previstas para este año de ingresos al país por mil millones de dólares, en el marco de la ley Nº 26.476, y hace mención al impacto de la crisis internacional en la economía. En otro orden, argumenta que las medidas no generan un costo fiscal ya que las exenciones impositivas se otorgarán a inversiones que en la actualidad no existen y por ende, no tributan

Comentá la nota