Otorgan subsidios a seis mil madres de familias indigentes

El Gobierno provincial otorgará a seis mil familias indigentes de la ciudad de Córdoba y del Gran Córdoba una asignación mensual por hijo, la que será cobrada por la madre de cada grupo.
Los montos irán de 150 a 400 pesos, y serán abonados por ventanilla del Banco de Córdoba el próximo 15 de setiembre, aunque luego se entregarán a través de una tarjeta de débito.

Los beneficiarios, unas 30 mil personas que no reciben en la actualidad ningún tipo de asistencia alimentaria del Estado, ya fueron registrados por los trabajadores sociales de la Provincia, por lo que la instrumentación operativa del subsidio no tendría mayores inconvenientes.

La ayuda de emergencia fue anunciada ayer por el gobernador Juan Schiaretti, en el marco del lanzamiento de un plan integral de asistencia a familias cuyos ingresos sean menores a los 600 pesos, el que incluye la creación de un registro único de beneficiarios de programas sociales.

Schiaretti reconoció que el sistema de asistencia social está cooptado por el clientelismo, y aseguró que con el nuevo esquema se terminará con esa práctica. "No puede ser que haya familias que tienen algún contacto en el gobierno de turno y logran varios programas de ayuda, y otras que sin ser pobres reciban asistencia por tener amigos en el Estado", afirmó el mandatario.

En esta primera etapa, el Gobierno destinará 1,8 millón de pesos por mes, a razón de –en promedio– 300 pesos por cada grupo familiar.

Schiaretti defendió la decisión de dar el beneficio económico a las madres y no a los padres: "Es la madre quien, con su instinto, se preocupa porque sus hijos coman", afirmó.

Según anunció, los beneficiarios serán visitados cada seis meses por trabajadores sociales, y de la evaluación que éstos hagan de cada familia dependerá la continuidad en el programa social. Así, si el grupo familiar salió de su situación de extrema vulnerabilidad o incumplió con algunas de las "contraprestaciones" que exigirá el Estado, el benefició sería revocado.

Entre los requisitos que se impondrán para el plan alimentario figuran: someter a los niños a controles médicos, que todos los integrantes del núcleo familiar terminen el ciclo de escolarización primaria y que los jefes de hogar realicen cursos de oficios. "Con esta batería de acciones se busca que estas familias abandonen su situación de vulnerabilidad", explicó Schiaretti.

En este sentido, quienes ingresen a este programa no podrán recibir otra ayuda alimentaria de ningún nivel del Estado. Por ejemplo, deberán optar entre esta asignación por hijo y el Vale lo Nuestro.

Además del subsidio económico, los beneficiarios tendrán una libreta sanitaria, que será una "vía verde" para ingresar de manera "prioritaria" al sistema de salud público.

Registro único. En este marco, el Gobierno envió a la Legislatura el proyecto de ley para crear el Registro Único de Familias y Personas Beneficiarias de Programas Sociales. Una vez puesto en marcha, el mecanismo permitirá optimizar los recursos destinados a la asistencia y a combatir el clientelismo político.

En este marco, ayer se conoció que en Córdoba se superponen 19 programas alimentarios (11 de la Nación y ocho de ´la Provincia). Justamente por esta "convivencia", el Ministerio de Desarrollo Social determinó que el 30 por ciento de los recursos financieros que se utilizan la provincia para sostener planes sociales se pierden en la burocracia estatal.

"Es un escándalo"

Sin apartarse ni una coma de las declaraciones de Benedicto XVI, el arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, opinó: "Es un escándalo que en un país que tiene para alimentar a 300 millones de personas, 30 millones no puedan alimentarse".

En declaraciones formuladas a Radio Universidad, Ñáñez pidió tener una "preocupación constante" por la pobreza en el país.

En este sentido, el arzobispo de Córdoba destacó las palabras del Papa, las que fueran pronunciadas en ocasión del lanzamiento de la colecta solidaria Más por Menos de Cáritas. "Es cierto que esa frase del Papa ha despertado un especial interés, pero no tiene que ser algo circunstancial, sino que debe ser una preocupación constante y tiene que ser llamado a buscar soluciones más estables y permanentes", señaló Ñáñez ayer.

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