Ortiz Pellegrini seguiría litigando contra la Tamse

Una cédula de notificación de fecha de lectura de sentencia del TSJ, dirigida a cuatro choferes, a él y a su hijo, lleva la sola firma de Ortiz Pellegrini. Es del 23 de diciembre de 2008, cuando él ya llevaba un año en la banca.
El legislador provincial Miguel Ortiz Pellegrini habría proseguido litigando contra el municipio después de asumir su banca en representación del Frente Cívico, pese a la expresa prohibición que en tal sentido contiene el artículo 92 la Constitución Provincial (ver aparte).

Se trata del conocido patrocinio de alrededor de medio millar de choferes de la Tamse, que reclaman una diferencia de haberes entre julio de 2002 y julio de 2004 por una suma que, en la actualidad, ascendería a más de 15 millones de pesos. Las demandas involucran a más de 700 trabajadores, que en su inmensa mayoría fueron iniciadas y proseguidas bajo la representación legal del legislador provincial.

El caso tomó estado público luego que trascendiera el monto total de las demandas -más de 15 millones y cerca de 5 millones de honorarios- y las dificultades extremas que debería enfrentar la empresa de propiedad municipal por estas erogaciones extraordinarias. Para medir la significación de esta suma en alguna escala del servicio de transporte, valga tener en cuenta que equivale a 54 colectivos nuevos.

También se conoció en ese momento que todas las demandas tienen sentencia favorable de primera y segunda instancia y que una de ellas, "Santucho Juan C. y otros contra la Tamse", tiene a su vez confirmación favorable del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba.

La actuación de Ortiz Pellegrini en el inicio de las demandas -radicadas en el lapso que va de fines de 2003 a mediados de 2005- es inobjetable, quedando sí un reparo ético, porque el acercamiento del abogado al juecismo, que remató con una banca por el Frente Cívico el 2 de setiembre de 2007, comenzó a construirse casi en simultáneo con los primeros patrocinios a los empleados de la Tamse.

Pero desde que asumió en la banca el 7 de diciembre -día del juramento y de la sesión preparatoria-, Ortiz Pellegrini debió ceder el patrocinio, algo que algunos suponen que lo hizo a favor de su hijo, Miguel Ortiz Pellegrini Morán, aunque el abogado/legislador nunca lo confirmó o desmintió. Pero si ése fuera el caso, sería de una desprolijidad suprema, porque el vínculo hace altamente sospechable el trámite y porque su hijo forma parte del mismo estudio jurídico.

Pero todo indica que Ortiz Pellegrini podría enfrentarse con un problema mayor a los cuestionamientos éticos. Es que una cédula de notificación de fecha de lectura de sentencia, emitida por el Tribunal Superior el 23 de diciembre de 2008 (el abogado llevaba ya más de un año en su banca), lleva una leyenda al pie presuntamente inculpatoria (parece ser también de su puño y letra) y, por supuesto, su firma.

Como bien señala el artículo 92 de la Constitución Provincial en su último párrafo, un legislador puede litigar contra el Estado sólo "en caso de actuar por derecho propio". Esto es, cuando él es el damnificado o por honorarios ya acumulados hasta el corte del patrocinio. Pero el caso parece indicar aquí que también ejerce la representación de terceros: su hijo y los cuatro empleados de la empresa municipal en la causa "Santucho Juan C. y otros contra Tamse".

Comentá la nota