Origen, idas y vueltas de otro gran enigma del kirchnerismo

Quedan US$ 407 millones, pero no hay información sobre el período 1993-2003.
La historia de los fondos de Santa Cruz empieza en 1993. Tiene como primeros protagonistas a Domingo Cavallo, que era ministro de Economía de Carlos Menem, y a Néstor Kirchner, por entonces gobernador de la provincia patagónica. Y el marco estaba dado por la discusión de la privatización de YPF, que fue apoyada por la provincia. En abril de ese año, la Nación le dio a Santa Cruz 654 millones de dólares en bonos, en concepto de regalías mal liquidadas durante en la década de 1980.

Antes de la crisis de 2001, asesorado por el propio Cavallo y por Daniel Marx, Kirchner depositó parte de ese dinero (que se había multiplicado, entre otras cosas, gracias a que el gobernador compró acciones de YPF en 1993 y las vendió en 1999 con una ganancia de más del 100 por ciento) en cuentas offshore, primero en Luxemburgo y después en Suiza, todo vía Nueva York y siempre con la idea de contar con reservas para las épocas de vacas flacas y para realizar "grandes obras públicas".

La primera mención a la inversión del dinero afuera del país fue de Cavallo, ya en el gobierno de De la Rúa, durante una discusión que mantuvo con Kirchner. Luego se encargó de reflotar el tema Menem cuando enfrentaba al patagónico en las presidenciales de 2003. Kirchner había dicho que traería los fondos cuando hubiera un gobierno confiable: asumió y entonces ordenó la repatriación.

Así, tras varios años de un recorrido que hoy resulta prácticamente inescrutable, el primer registro oficial que se hizo sobre los fondos fue en 2003 mediante la Ley 2663. Entonces se informó que había casi US$ 530 millones de Santa Cruz en el extranjero. Sin embargo, expertos en banca de inversión calcularon que la provincia debería haber acumulado entre US$ 1.100 y US$ 1.300 millones en esas cuentas, a base de ganancias por intereses y otras inversiones financieras a lo largo de media década.

Desde entonces, los sucesivos gobernadores provinciales (Sergio Acevedo, Carlos Sancho y el actual Daniel Peralta) anunciaron la repatriación del dinero en varias ocasiones. En marzo del 2008, finalmente, se abrió una cuenta en el Banco Nación, se liquidó el fideicomiso que había con el Banco Santa Cruz y se completó la repatriación de los fondos declarados.

A fines de 2007, los fondos que integraban el fideicomiso se habían reducido a 338,5 millones de dólares (entre inversiones en pesos y en moneda extranjera), aunque a eso hay que sumarle casi 72 millones más que se mantenían separados en títulos públicos. Con esos títulos (algo más por intereses y otros activos, y algo menos porque se enviaron 90 millones de pesos al presupuesto del 2008) se llega a la cifra de 407 millones que analiza el Tribunal de Cuentas de la Provincia.

La oposición denuncia que ninguna revisión de los fondos es válida porque objetan el "saldo original": lo que sostienen es que el fondo era mayor al declarado, por lo que tanto el primer depósito como su evolución están marcados por un pecado original.

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