Orgullo que preocupa

Más allá de que el cumplimiento de la Ley de Coparticipación Municipal y de Distribución Secundaria de Regalías Mineras sean un motivo de orgullo para Eduardo Brizuela del Moral, lo que se supone que es una obligación inherente al cargo que desempeña, causó preocupación en el interior lo declarado ayer, porque deja entrever la imposibilidad de asistir a los municipios para afrontar el aumento del 15%.

Es una falacia formular como un logro, que enorgullece en este caso, lo que no es más que una obligación por el cargo que se desempeña; aún así, lo que a muchos comunicadores reconforta, en el interior provincial causó honda preocupación.

Cuando el primer mandatario dijo ayer que la provincia cumple con el envío a los municipios del interior el 25 por ciento de los fondos que dispone y el 70 por ciento de los fondos de regalías mineras, tal cual lo establecen las leyes de Coparticipación Municipal y de Distribución Secundaria de Regalías Mineras, muchos creyeron advertir que era un anticipo del "no" que recibirán los intendentes cuando planteen ser asistidos para pagar ellos también un aumento del 15 por ciento.

Es lógica esa preocupación; las intendencias, la mayoría, pagan salarios mensualmente solo por la ayuda que reciben de un Fondo de Emergencia creado oportunamente por la misma ley de Coparticipación Municipal.

Ni bien Eduardo Brizuela del Moral anticipó la semana pasada el aumento del 15 por ciento a los empleados de la administración publica provincial, los intendentes comenzaron a exponer su compleja, preocupante, situación financiera; pero las declaraciones de ayer del primer mandatario cayeron como un verdadero balde de agua fría, comprensible claro.

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