Los organismos inician una vigilia por el primer juicio a represores

Organismos de derechos humanos, sociales y querellantes en las causas por crímenes de lesa humanidad cometidos en Rosario y su zona durante la dictadura militar se concentrarán hoy desde las 7.30 frente a los Tribunales federales de la ciudad, al iniciarse el juicio oral y público de la llamada causa Guerrieri. El histórico proceso comienza un día después del Día del Detenido-Desaparecido que ayer se conmemoró con diversos actos en Capital Federal.
  Esta mañana se sentarán en el banquillo de los acusados del Tribunal Oral Federal Nº1 (TOF 1) de Rosario el ex teniente coronel Pascual Guerrieri, el ex mayor Jorge Fariña, el ex teniente Juan Amelong y los agentes civiles Walter Pagano y Eduardo Costanzo.

   En tanto, el Espacio Juicio y Castigo invitó a la población para hoy a una jornada de acompañamiento, que se iniciará a las 7.30, frente al acceso a los tribunales de bulevar Oroño 940, y convocó a una movilización que se efectuará a las 18 en la plaza San Martín.

   Los organismos insistieron en sus críticas a las autoridades judiciales por el reducido espacio de la sala de audiencias.

   Desde hoy y durante unos cuatro meses se ventilarán los crímenes perpetrados en la ex Fábrica Militar Matheu y en los centros de detención Quinta de Funes, La Intermedia, Escuela Magnasco y La Calamita.

   El tribunal está integrado por los jueces Otmar Paulucci, Beatriz Caballero de Baravani y Jorge Venegas Echagüe.

   Guerrieri, el represor de más alto rango en el juicio, fue agente del Batallón de Inteligencia 601, jefe del centro clandestino Quinta de Funes, y uno de los lugartenientes de Guillermo Suárez Mason, ex jefe del I Cuerpo de Ejército. Además, a Guerrieri se lo acusa de participar en 1983 del secuestro en el bar Magnum de Rosario de los militantes montoneros Osvaldo Cambiasso y Eduardo Pereyra Rossi, que un día después aparecieron muertos en un supuesto enfrentamiento, episodio en el que también está implicado el ex subcomisario Luis Patti.

   También hay expectativa por el testimonio del acusado Tucu Costanzo, quien manifestó su temor de terminar como el prefecto Héctor Febres —muerto por envenenamiento— y que "cuando estaba detenido en el Batallón 121 me quiso matar dos veces Amelong".

Homenajes. Integrantes de organizaciones de derechos humanos y familiares de desaparecidos participaron, en el Parque de la Memoria, de la Costanera Norte porteña, de los actos de homenaje por el Día Internacional del Detenido-Desaparecido.

   Los asistentes recorrieron el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, que cuenta hasta el momento con los nombres de unas 9.000 personas. María Adela Antoko- letz, hija de María Adela Gard, fundadora de Madres de Plaza de Mayo, y hermana de Daniel, desaparecido en noviembre de 1976, dijo que "celebramos la vida y recordamos a las víctimas del terrorismo de Estado".

   Antokoletz, integrante además de la Federación Latinoa mericana de la Asociación de Familiares de Desaparecidos, señaló que "en este monumento faltan nombres, porque según consta en los documentos de los represores, son más de 30.000 las personas desaparecidas, y es tarea de todos inscribir sus nombres".

   Horacio Pietragalla Corti, nieto recuperado, recordó que "conocí a mi viejo hace seis años, la clase de persona que era, gracias a compañeros vivos que permitieron reconstruir nuestra historia". Su padre, Horacio Pietragalla fue asesinado el 8 de noviembre de 1975, mientras que su madre Liliana Corti fue secuestrada y asesinada el 5 de agosto de 1976.

   Al final del acto fueron arrojadas flores al río de la Plata y se homenajeó al ex embajador de Francia, Bernard Kessedjian, promotor de la aprobación por parte de Naciones Unidas de la Convención internacional de protección de las personas contra la desaparición forzada.

   También se realizó un encendido de antorchas en el ex centro clandestino Club Atlético, que funcionó en 1977 y por el cual se estima pasaron unos 500 secuestrados.

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