Un organismo “fantasma” deberá reglamentar la reforma política

Un organismo “fantasma” deberá reglamentar la reforma política
El Consejo de Partidos Políticos no funciona desde hace varios años. La decisión fue del gobernador.
La trabajosa y polémica reforma política sancionada en diciembre del año pasado será reglamentada, en los próximos meses, por el Consejo de Partidos Políticos, un organismo que no se reúne desde hace años, que ni siquiera tiene sede activa, y que tendrá la complicada misión de dar operatividad al nuevo sistema electoral.

Lo anunció el gobernador Juan Schiaretti durante el discurso de apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, cuando dijo que en un plazo de 45 días convocará al Consejo de Partidos Políticos para que reglamente el nuevo Código Electoral provincial y el nuevo régimen jurídico de los partidos políticos, que incluyeron nuevos mecanismos para antes, durante y después de votar, entre los que se destaca la utilización de la boleta única.

La reforma también alcanzó a la ley 8.102 orgánica de municipios de la provincia, pero en este caso sólo para establecer nuevos plazos (más acotados) para la convocatoria a elecciones en los gobiernos locales, y para extender a toda la provincia las prohibiciones y limitaciones para la duración y mecanismos de las campañas electorales, entre otras cosas.

La reglamentación de las normas que sanciona la Legislatura es una atribución del Poder Ejecutivo, pero Schiaretti, en una decisión que presume de sentido pluralista (por eso es que la incluyó en su discurso anual), la compartirá con todos los partidos políticos reunidos en el Consejo.

Pero allí está el problema. El Consejo de Partidos Políticos es un organismo de rango constitucional (fue incluido en la Constituyente de 1987, en el último párrafo del artículo 33 de la Constitución), que fue creado luego por la ley provincial 7.659 con el objeto de "actuar como órgano independiente de consulta y mantener el diálogo permanente y orgánico de esas agrupaciones con los poderes Legislativo y Ejecutivo".

Como ha sucedido con otros organismos de estas características, el Consejo ha tenido muy escasa operatividad. Tanto es así que en el Ministerio de Gobierno, dependencia a través de la cual se convoca al Consejo de Partidos, ni se acuerdan cuándo fue la última vez que funcionó.

Tampoco conocen en la cartera política si el organismo tiene sede propia en funcionamiento o si hay o no un funcionario a cargo. Años atrás, el Consejo se reunía en una oficina de calle Entre Ríos, y, más acá en el tiempo, se colocó un cartel en una de las puertas del edificio que está frente a la Legislatura por la peatonal Rivera Indarte. Pero nadie sabe quién tiene la llave. "Creo que durante la gestión de (Eduardo) Accastello como ministro de Gobierno, fue convocado", respondió un alto funcionario del mencionado ministerio que conduce Carlos Caserio.

Efectivamente, será Caserio quien en las próximas semanas invite a los partidos a enviar a sus delegados al Consejo para diseñar un mecanismo de discusión que permita reglamentar la reforma electoral.

Para el legislador provincial Omar Ruiz (Coalición Cívica), la convocatoria "llegó tarde". Autor de un proyecto de ley que solicitaba la intervención del Consejo de Partidos en el debate previo a la aprobación de la reforma, Ruiz señaló: "Esta convocatoria de Schiaretti llegó tarde. Hubiera sido mucho más positivo que el Consejo interviniera antes, como lo propusimos varios legisladores".

También la parlamentaria vecinalista Modesta Genesio de Stabio lo sugirió el año pasado y coincide con Ruiz en que este Consejo debería trabajar de manera permanente, porque eso dice la ley que lo creó.

Ruiz recordó que a principios del año pasado el Gobierno envió una carta a los partidos en la que los instaba a que designaran cuatro delegados (dos titulares y dos suplentes) para integrar el referido Consejo. "Designamos a los delegados, lo comunicamos y nunca más tuvimos noticias", se quejó Ruiz.

Consultado al respecto, el actual secretario de Gobierno, Fernando Coisset, segundo del ministro Caserio, dijo que el Consejo de Partidos funciona sólo cuando se lo convoca. Confirmó que desde la asunción de Schiaretti eso nunca sucedió, pero destacó que ahora el gobernador le haya encomendado la tarea de reglamentar la reforma política.

Qué deben reglamentar. Este diario consultó a varios de los legisladores y asesores parlamentarios que trabajaron en la reforma política acerca de cuáles son los tópicos que se deben reglamentar. Coinciden, todos, en los siguientes:

Boleta única. El diseño, en detalle, del cartón o papeleta que contendrá a todos los candidatos de los distintos tramos, de acuerdo a lo que establece la ley. Se debe definir si tendrá un diseño vertical u horizontal, la medida de las imágenes, símbolos partidarios, colores, etcétera.

Financiamiento. Se deben establecer mecanismos de seguimiento y control, de rendición de cuentas, tanto para el sostenimiento interno de los partidos como para las campañas electorales. Porque los textos de las leyes reformadas son muy generales y hablan, entre otras cosas, de espacios gratuitos en medios de comunicación electrónicos. Algunos sostienen que una reglamentación podría incluir limitaciones para el uso de mensajes de textos o de correos electrónicos para hacer proselitismo.

Personería. Deberán reglamentarse algunos aspectos referidos a los requisitos para la continuidad de la vigencia de la personería partidaria.

Capacitación. El nuevo Código Electoral establece capacitación obligatoria para los presidentes de mesa y para los fiscales públicos, actividades que requieren cierta reglamentación para tener operatividad.

"Software" electoral. También habrá que reglamentar detalles de la elaboración y de la utilización del sistema informático electoral que la Provincia obtendrá, según establece la ley, mediante un convenio con universidades locales.

"Anti-sticker". Todos los partidos políticos con personería vigente tienen derecho a integrar el Consejo que reglamentará la reforma. Y, de acuerdo con lo que pudo establecer este diario, todos los que tienen representación parlamentaria responderán a la convocatoria. "Vamos a estar allí porque hay que vigilar que no se tuerza o manipule el sentido de la reforma", dijo Ruiz.

También los juecistas y radicales dirán presente, "para evitar la inclusión de stickers", coincidieron dos parlamentarios en obvia referencia al intento fallido de manipulación del mecanismo de boleta única que ideó el oficialista Domingo Carbonetti minutos antes de que se aprobara el texto de la reforma.

El presidente provisorio de la Unicameral, Francisco Fortuna, ponderó la convocatoria del gobernador y dijo que "la reglamentación será un proceso que llevará varios meses", porque "se tiene que trabajar sobre la base del consenso en los criterios de interpretación de la norma ya aprobada".

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