Un organismo especializado sostiene que el 80 por ciento de las rutas está en mal estado

Según un relevamiento realizado por el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), el 80% de las rutas argentinas se encuentra en mal estado o presenta una configuración no acorde con el volumen del tránsito y el tipo de vehículos que circula por ellas. Dicho de otro modo, la mayor parte de los caminos viales del país presenta imperfecciones de riesgo similares a las que ofrece el asfalto de la ruta 31, que conecta Gahan con la localidad de Salto, donde encontraron la muerte días atrás los cuatro integrantes de la familia Pomar.
El mismo informe señala que la mayoría de las vías no cuenta con iluminación artificial, lo que las hace especialmente peligrosas de noche. Bajo estas condiciones es muy frecuente el atropello de animales, peatones y ciclistas que no cuentan con iluminación propia y son arrollados por los conductores que no logran frenar a tiempo.

El intenso tránsito de camiones por las rutas produce deformaciones en el pavimento que son conocidas como ahuellamientos. Una simple recorrida por la ruta 31, donde el martes 8 pasado apareció volcado el auto de la familia Pomar, lo deja en evidencia: a cada lado, lomadas de diferente grado alteran la linealidad del camino.

El informe de Cesvi agrega que en situaciones climáticas de lluvia es muy común que se produzca acumulación de agua sobre la calzada. Eso provoca lo que se conoce como aquaplaning, es decir, el fenómeno que se produce cuando el vehículo ingresa a un sector de la calzada con acumulación de agua, en el cual los neumáticos no hacen contacto con el asfalto y se genera una pérdida del control que, en muchos casos, concluye en choques frontales o despistes.

En muchos siniestros analizados, además, se pudo observar la falta de banquinas. En cuanto al vehículo, la investigación oficial se efectuará en una sede judicial de Lomas de Zamora.

Gustavo Brambati, subgerente de seguridad vial del Cesvi, participó en los peritajes sobre el auto de la familia siniestrada y la ruta donde ocurrió el despiste fatal. "Todos los indicios apuntan que se trató de un accidente en el lugar y desestiman la posibilidad de que el auto hubiera sido llevado allí desde otro sitio. Es como un tobogán, que muy probablemente haya sido la causa del accidente. No lo atribuiría al exceso de velocidad sino a una distracción. Si hubiera un exceso de velocidad, el auto tendría que haber quedado sobre la banquina de enfrente", señaló Brambati.

Patrullajes. En otro orden, el ministro de Seguridad anunció ayer que unos cuatro mil efectivos de Gendarmería Nacional, con 400 patrulleros, 1.100 motos y tres helicópteros se sumarán a las 200 patrullas de la Agencia de Seguridad Vial para realizar operativos y controles en las principales rutas turísticas durante la próxima temporada veraniega.

Alak y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideraron que estos operativos forman parte de un proceso que tiene el propósito de actuar sobre las causas que producen los accidentes.

El ministro indicó que se controlará la velocidad máxima, el uso de cinturón de seguridad y de cascos, y se harán test de alcoholemia.

Comentá la nota