A Orellana le será más fácil imponer sus ideas

En lugar de siete, necesitará sólo seis votos en el Concejo para la aprobación de proyectos que involucran el manejo de fondos públicos. El peronista disidente Jesús Salim denunció que la intendencia pretende eludir el control del cuerpo deliberativo municipal
En medio de una puja de poder interno en el orellanismo, el Concejo Deliberante de Famaillá cambió las reglas de juego para la aprobación de ordenanzas más trascendentes, que incluyen, por ejemplo, el manejo de los fondos públicos.

El Reglamento Interno del cuerpo establece que los proyectos más importantes, como el presupuesto municipal o de los llamados a licitación, entre otros, requieren los dos tercios de los votos para su aprobación. Es decir, siete votos sobre un total de 10 concejales. Sin embargo, la mayoría oficialista modificó -de un plumazo- esa reglamentación. El viernes de la semana pasada, en una sesión que se extendió hasta las 21 y previo al inicio del fin de semana largo, decidieron bajar a seis la cantidad de votos necesarios para aprobar ese tipo de ordenanzas.

La resolución es interna y ni siquiera se comunica al Departamento Ejecutivo Municipal. Los propios concejales oficialistas le facilitaron el trámite a la intendencia que, en ciertas ocasiones, tuvo que remar cuesta arriba para reunir los siete votos que le permitieran lograr la aprobación de un determinado proyecto. El concejal Jesús Salim (PJ, disidente) advirtió que lo ocurrido en Famaillá equivale a lo que se intentó en la Provincia con la reforma de la Constitución por medio de enmiendas, que fue frenada por la Justicia. "Esto se contrapone con una cuestión ética. No existe una disposición similar en ninguna otra ciudad, ni siquiera en el país", remarcó.

"Grave precedente"

Salim alertó sobre la gravedad del tema ya que, a partir de ahora, con seis votos se podrá autorizar una contratación directa con fondos millonarios. Recordó que semanas atrás el oficialismo intentó que se aprobara una privatización, pero que sólo reunió seis votos y fracasó en su intención. "Es un grave precedente institucional. Ya no les importa nada: lo hacen si les conviene y punto. Después tendremos contrataciones directas con seis votos", afirmó.

El cambio del Reglamento Interno se aprobó con los votos de Martín Véliz, Walter Monteros, Sergio Osores, Rubén Medina, Argentina Véliz (oficialistas), Alfredo Abregú, y María Medina (opositores). En contra de la modificación votaron Salim, Héctor Velázquez y Juan Villafañe.

Salim dijo que para efectuar ese cambio, el oficialismo no lograba los siete votos hasta unos minutos antes de la sesión. Pero que, luego, la concejala Medina cambió de parecer y avaló la iniciativa. "Han decidido esta movida por un tironeo que hay entre funcionarios del gabinete municipal y los propios concejales oficialistas. En el medio de ese tire y afloje pierde el Concejo Deliberante", señaló.

Según trascendió, en adelante se podrá remover al secretario del cuerpo con apenas seis votos. "Ahora van a presionar a medio mundo con esa facultad", agregó.

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