Ordenan restituir al ex director del Hospital Argerich

Ordenan restituir al ex director del Hospital Argerich
La Justicia ordenó el retorno de Spaccavento, echado por kirchnerista. "Con este fallo, como dijo Maradona, la tienen adentro", afirmó a Críticadigital.
La interna política entre el macrismo y el kirchnerismo en torno al control del Hospital Argerich parece estar llegando a su fin. Tras varias idas y venidas judiciales e incluso la intervención del gobierno porteño sobre el centro médico, la Justicia ordenó que se restituya en su cargo al director, Donato Spaccavento, quien había sido "renunciado" por Mauricio Macri.

Spaccavento se trasformó en una tensa cuerda de la que un lado tiraba Macri y, del otro, el aparato kirchnerista y el juez Roberto Gallardo, enfrentado con el macrismo. Finalmente, tras el recurso de amparo interpuesto por el profesional cercano a Néstor Kirchner, la Justicia hizo lugar a su demanda.

La jueza Elena Liberatori -titular del juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo- determinó como "irregulares" los argumentos para solicitarle la renuncia y resolvió "hacer lugar a la demanda" del médico ordenando su inmediata restitución al cargo de director del Hospital Argerich, según el fallo al que accedió Críticadigital.

"Es un fallo en primera instancia" aclaró Spaccavento a Críticadigital para no entusiasmarse de más con su posible retorno al Argerich. Pero aclaró que "lo bueno de esto es que el juicio (Macri) lo perdió. Podrá apelar la resolución y no restituirme, pero el fallo declara inconstitucionales las medidas con las que me sacaron". "Como dice el Diego, `la tienen adentro´", soltó el médico con sorna.

En cuanto al aspecto político de la situación, Spaccavento se animó a una breve lectura: "Si ellos apelan, hay que ver si se la conceden porque Liberatori es un peso pesado, es intachable. Pero si insisten y apelan, vamos a la Corte Suprema y se pueden comer una sentencia por incumplimiento de funcionario público. Si sale esa sentencia, (Macri) no puede ser candidato ni a presidente de Boca. Tendrán que evaluar si corren ese riesgo".

La disputa entre Macri y Spaccavento, en la que tomó parte el juez Gallardo, viene desde el año pasado. Spaccavento, tras casi un año de gestión con Macri en el gobierno, salió por agosto de 2008 a cuestionar el estado del Argerich. Habló de la falta de insumos imprescindibles para el funcionamiento del hospital y, a raíz de esa denuncia, el ministro de Salud porteño, Jorge Lemus, le pidió la renuncia al cargo. En el medio apareció la sombra de la persecución política, dada la relación personal que el médico mantiene con el ex presidente.

Gallardo, luego del pedido de renuncia, había ordenado la restitución del médico al cargo mediante un amparo. El gobierno macrista dobló la apuesta y, directamente, en diciembre pasado ordenó la intervención del hospital. Macri nombró por entonces un interventor, Néstor Abel Pérez Baliño, y Gallardo ordenó sacarlo. Hubo peleas internas y hasta la prohibición de entrada con policías en la puerta del edificio ubicado en el barrio de La Boca. Desde ahí que el Argerich está sin director a cargo.

Luego de ser expulsado, el gobierno de Macri llamó a una Junta de Notables "para realizar una preselección para aconsejar el nombramiento de un nuevo director interino en su cargo", según relata el fallo de Liberatori. "Ese concurso lo gané yo, así figura en el acta, pero el gobierno jamás la presentó en esta causa", aseguró Spaccavento.

Desde el Argerich sumaron un dato a toda esta pelea. Según relataron, cuando el gobierno de la Ciudad se vio venir que la salida de Spaccavento era una causa perdido, intentó "negociar" con el médico. Según los trascendidos, ofertaron 1,5 millones de dólares a su abogada. El médico K se negó y siguió adelante con su demanda, la cual tuvo este jueves finalmente un fallo favorable.

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