Ordenan a las distribuidoras eléctricas suspender el envío de las facturas.

Lo anunció De Vido, que aclaró que los fuertes aumentos siguen vigentes; sorpresa y rechazo de las empresas.
En una sorpresiva conferencia de prensa, el ministro de Infraestructura, Julio De Vido, anunció anoche que el Gobierno ordenó a las empresas distribuidoras de electricidad Edenor, Edesur y Edelap suspender la emisión de sus boletas para estudiar los reclamos de los consumidores por los fuertes aumentos recibidos.

Más tarde se conoció la resolución del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), en la que se detalla que los usuarios que por ahora no recibirán sus facturas son aquellos que tienen consumos superiores a los 1000 kilovatios por hora bimestrales o 500 mensuales en el período de mayo hasta hoy.

El Gobierno sostiene que, en el último bimestre, hubo "un exceso de errores" en las liquidaciones de las distribuidoras a sus usuarios y, desde hoy, comenzará a realizar una auditoría. En los casos en los que haya errores, las empresas eléctricas deberán volver a emitir las facturas.

"Los usuarios que este bimestre consumieron lo mismo que el anterior tienen que pagar lo mismo", dijo De Vido, en un encuentro con la prensa en la Casa Rosada en el que estuvo acompañado por el secretario de Energía, Daniel Cameron y otros funcionarios. Aclaró, no obstante, que la medida no implicará rebajas para los usuarios que demandan más de 1000 kW, ni cambio alguno en el sistema de castigos por mayor consumo. El Gobierno sostiene que, por fuera de lo previsto, en los últimos dos meses hubo "aumentos injustificados". El anuncio ayer sorprendió a las empresas, aunque éstas reconocieron que sabían de la preocupación del Gobierno sobre el impacto que tendría el fin del congelamiento de las tarifas hogareñas, dispuesto en octubre de 2008, sobre las facturas que llegarían este invierno. Es más, fuentes de las empresas calificaron la medida dispuesta por De Vido como "un acto político" que tiende a acusar a las distribuidoras que, en realidad, no aplicaron aumentos este año y que están ejecutando lo dispuesto por De Vido en octubre del año pasado.

"Esto es echarles la culpa a las empresas. Ellos anunciaron un aumento del 200 por ciento cuando sabían que sería mayor y ahora pasa esto", dijo a LA NACION una de las fuentes. Según las distribuidoras, los aumentos actuales reflejan los incrementos autorizados en 2008, que ahora tienen incidencia plena. Y que no hay errores de facturación.

Las diferencias evidenciaron las pujas por los aumentos. De Vido anoche puso especial atención en el rol de las distribuidoras. "No hemos autorizado aumento alguno en la tarifa eléctrica", levantó la voz el ministro. "No queremos pensar mal. Suponemos que se trata de errores. Pero hubo un exceso de errores y queremos chequear cuál fue el problema", agregó. Según el Gobierno, los reclamos aumentaron el 30 por ciento en menos de dos días. Prometen tener listos los primeros resultados de las auditorías entre el pasado mañana y el martes.

En Edenor, anunciaron que aceptarán la auditoría. Pero se defendieron de las acusaciones. "Edenor no aplicó ningún incremento que no fuera el autorizado por el ENRE en octubre pasado. La empresa nunca en su historia tuvo un problema estructural en su proceso de facturación", se quejó un vocero de la empresa.

Anoche, De Vido también se preocupó de dejar claro que no habrá cambios en el Programa de Uso Racional de la Energía Eléctrica (Puree), por el cual los clientes residenciales tienen que cumplir con una pauta de ahorro del 10% respecto de los mismos bimestres de 2003. Si no ahorran, deben pagar por cada kW adicional un cargo extra que se factura con el mismo valor tarifario que rige para la nueva categoría de consumo.

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