Ordenan allanar 4 mezquitas y un rascacielos en Nueva York

Pertenecen a una organización que sería controlada por Irán. La acusan de lavar dinero.
Fiscales federales tomaron medidas ayer para allanar y confiscar cuatro mezquitas en el país y un rascacielos en la Quinta Avenida de Nueva York, propiedad de una organización musulmana sospechosa de estar controlada por el gobierno iraní y acusada de lavado de dinero.

En lo que podría ser una de las mayores redadas antiterroristas en la historia de Estados Unidos, la fiscalía de Nueva York presentó una demanda civil en una corte federal en busca de la incautación de más de 500 millones de dólares en activos de la Fundación Alavi, sin fines de lucro, y una supuesta empresa fachada.

Los activos incluyen centros islámicos en la ciudad de Nueva York y en los estados de Maryland, California y Texas, más de 40 hectáreas en Virginia, y una torre de oficinas de 36 pisos en una de las avenidas más codiciadas de Manhattan. El fiscal general del distrito sur de Nueva York, Preet Bharara, anunció en un comunicado que se solicitaba la confiscación del edificio, valuado en hasta 650 millones de dólares en 2007. Allí funcionan estudios jurídicos, firmas de inversión y otras empresas.

Citando una cantidad de documentos y correos electrónicos a los que tuvo acceso, la fiscalía asegura que la Fundación Alavi, a través de una empresa fachada conocida como Assa Corp., canaliza por sus actividades dinero hacia el banco Melli, propiedad del gobierno iraní. "Como lo demuestra en detalle esta denuncia, la fundación Alavi es una fachada del gobierno de Irán", denunció Bharara.

Los fiscales dijeron que 40% del edificio de oficinas en la Quinta Avenida N° 650 fue copropiedad del banco Melli durante casi dos décadas. Ese banco fue señalado por el Departamento del Tesoro como un financista clave del programa nuclear y balístico iraní, y de la Guardia Revolucionaria. En EE.UU. es ilegal hacer negocios con este banco.

"Durante dos décadas, los negocios de la Fundación Alavi fueron dirigidas por varios funcionarios iraníes, incluyendo embajadores de Irán ante Naciones Unidas, en violación de una serie de leyes estadounidenses", afirmó el fiscal Bharara. La fiscalía señaló también que el banco Melli y la Fundación Alavi "crearon en 1989 una alianza para evitar pagar los impuestos federales sobre los ingresos por alquiler del edificio". Para ello crearon dos empresas fantasma y transfirió una parte de la propiedad del rascacielos a Assa.

La misión de Irán ante la ONU no respondió los llamados de los periodistas para hablar de este tema, según medios de EE.UU.

La confiscación de las propiedades sería un fuerte golpe contra Irán, al que el gobierno estadounidense ha acusado de financiar el terrorismo y de buscar el desarrollo de una bomba atómica.

El hecho de allanar un templo religioso es una rareza en EE.UU., porque despierta interrogantes sobre el derecho a la libertad religiosa que sostiene la Primera Enmienda de la Constitución. Esta acción contra las mezquitas podría complicar las relaciones entre el gobierno de Barack Obama y los musulmanes del país, una semana después de la matanza en la base militar de Fort Hood (Texas), atribuida a un soldado musulmán.

Por ahora, las mezquitas y la torre de oficinas seguirán abiertas y funcionando, mientras el caso avanza en su camino hacia la corte, que podría ser un largo proceso.

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