Ordenamiento territorial: advierten que el proyecto aprobado afecta el uso del agua

Especialistas dicen que la norma que salió de senadores no contempla los balances hídricos y quita poder al cuerpo colegiado para darlo al gobernador y los intendentes.

Comenzaron a escucharse las primeras voces críticas sobre el proyecto de ley de Uso del Suelo aprobado hace dos semanas por la Cámara de Senadores. El primer riesgo serio que se advierte es sobre el uso del agua. En este sentido denuncian que la norma aprobada permite "la proliferación de emprendimientos que pretenden entrar por la ventana, afectando usos inmemoriales del suelo y el agua".

Así lo manifestó Mario Salomón, quien es especialista en ordenamiento territorial y magister en Planificación y Manejo de Cuencas Hidrográficas. También critica la composición del Consejo Asesor, su funcionamiento y la mención de conceptos difusos.

La carencia de la norma

Salomón explica que respecto al tratamiento que da este proyecto de ley al manejo de los recursos hídricos, debe explicitarse convenientemente que el ordenamiento territorial y el uso adecuado del suelo debe basarse en la realización de los balances hídricos por cuenca.

"De esta manera, evitaremos la proliferación de emprendimientos que pretenden entrar por la ventana, afectando usos inmemoriales del suelo y del agua, que junto con nuestra cultura se constituyen en los principales recursos de Mendoza".

Si bien el proyecto aprobado por los senadores hace mención al artículo 194 de la Constitución provincial que establece que "mientras no se haga el aforo de los ríos de la Provincia y sus afluentes, no podrá acordarse ninguna nueva concesión de agua sin una ley especial e informe previo del Departamento de Irrigación, requiriéndose para su sanción el voto favorable de los dos tercios de los miembros que componen cada Cámara"; nada dice sobre los balances hídricos.

El problema es que la provincia no cuenta con los balances hídricos que Salomón propone incluir en el proyecto como una herramienta más para regular la actividad de los desarrolladores inmobiliarios.

Qué es el balance hídrico. El balance hídrico al que alude Salomón, es un instrumento que sirve para definir la disponibilidad hídrica; es decir que determina la oferta de agua y la demanda y, en base a esa relación, si hay excedente o déficit, se transforman o se asignan nuevos derechos de riego.

La Constitución de 1916 primero y luego las leyes 6.105/94 y la 7.444/05 aprobadas por la Legislatura le ordenaban al Departamento General de Irrigación que comenzara a elaborar esos balances anualmente. Entre otros beneficios, ese balance permite poder pasar derechos "eventuales" de los regantes a "definitivos".

Si bien han comenzado a realizar algunas acciones, en Irrigación nunca avanzaron con lo que establecían las leyes que ordenaban confeccionar los balances hídricos debido a que -argumentan- no tienen el dinero necesario para hacerlos.

El cuerpo asesor

El artículo 40 de la ley aprobada por senadores establece la creación y composición del Consejo Provincial de Ordenamiento Territorial (COT). Este cuerpo será presidido por el secretario de Medio Ambiente y tendrá 10 representantes de diferentes reparticiones.

También habrá un referente de cada comuna y sólo cinco representantes del sector científico técnico de la provincia, según indica el artículo que además establece que se podrán incorporar distintas ONG cuyo trabajo esté relacionado con el ordenamiento territorial. Los dictámenes de este Consejo no son vinculantes.

Salomón considera que este Cuerpo Colegiado Asesor tiene una serie de representantes del mismo Estado en su mayoría.

"Lamentablemente esta estructura no se despegará de su carácter burocrático o de escasa efectividad, siendo que además se reservará la reglamentación de funcionamiento con el riesgo de manejo centralizado que conlleva. Estas estructuras no han funcionado eficazmente. Sabemos que si el Estado falla en cuestiones del cuidado de los recursos, es dudosa entonces la gestión territorial centralizada que pueda realizar".

Otras fallas

Pero Salomón destaca otras limitaciones del proyecto aprobado por los senadores: "Si bien el proyecto se ha basado en gran parte en el conocimiento y experiencias del sector académico de la Universidad Nacional de Cuyo, este proyecto carece de un hilo conductor que integre la problemática de fondo.

No garantiza de manera contundente un uso integral de los recursos, como así también la determinación de límites entre la oferta del medio y demanda de usos y actividades. Tampoco está definido concretamente el concepto de competitividad territorial, ecodesarrollo, conservación, estilos de desarrollo, sustentabilidad, descentralización y participación ciudadana".

Pero el investigador es optimista y, por elevación, les pide a los diputados, quienes deberán tratar esta iniciativa el año próximo que "la implementación de esta ley no debe ganarnos por cansancio y se pueden dejar pasar estos tópicos pendientes. Deben efectuarse todas las modificaciones necesarias para que sea una ley de todos. Creo que todavía estamos a tiempo", concluyó.

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