Ordenamiento: sin mapa y a puertas cerradas

Mientras que deciden cuál será el destino de los bosques nativos que quedan en la provincia a través de reuniones conjuntas, diputados y senadores decidieron ayer no dejar ingresar a esta cronista a la reunión. "Yo pregunté y dijeron que sí podían hacer fotos.
Pero nada más", dijo el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Senado, José Luis Valle, al ser consultado por esta decisión. Mientras, los legisladores siguen tratando un proyecto de ordenamiento que desconocen dado que no cuentan con un mapa que detalle la zonificación de los bosques cuyas condiciones ambientales los ubiquen en la categoría 1, 2 o 3.

"El Ordenamiento Territorial de los bosques nativos tendrá como unidad estructural y espacial de análisis a la `Cuenca Hidrográfica`. Y a los fines de dicho ordenamiento en cada Cuenca se determinan zonas o áreas de acuerdo a sus potenciales y capacidades de acogida y carga para la conservación y el uso sustentable".

Las cuencas se establecieron, según la introducción del proyecto de ley presentado por el gobernador Juan Manuel Urtubey, como las unidades que condicionaban el ordenamiento. Para ello, y según quienes trabajaron en parte del proceso de este proyecto, hubo estudios técnico-hidrológicos para detallar la condición de la biodiversidad alrededor de las cuencas. Tras ese estudio se disponía, además, en qué medida y en donde se podían autorizar los desmontes.

Se esperaba que todo fuese presentado por Urtubey. Pero el mapa, único guía para posibilitar el ordenamiento, sigue siendo una incógnita.

La tesitura del gobernador que apunta a mantener un mapa que se desconoce llama la atención si se tiene en cuenta que Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Jujuy, y Corrientes presentaron los mapas en sus respectivas legislaturas para que el ordenamiento sea debatido.

Técnicos

Para los técnicos consultados por Nuevo Diario, si los legisladores no tienen en sus manos la guía sobre cuanto y donde se puede desmontar, la ley que pueda aprobar diputados sería lo mismo que nada.

Una de las sospechas apunta a la posibilidad de que a futuro los desmontes se autoricen discrecionalmente. "Si el mapa es público, la discrecionalidad se corta", dijeron.

Otra de las sospechas, apunta a las presiones de sectores de la comunidad que no quieren que se les diga donde y cuanto desmontar. Incluso se sabe que el Ministerio de Ambiente, única cartera y entidad que realizó el proceso participativo del ordenamiento según lo establecido por la ley de bosques nativos a nivela nacional, no fue la única cartera que estaba a la carrera de presentar el mapa y el proyecto.

Los trascendidos indican que desde el Ministerio de la Producción se habría contratado a consultores privados para presentar una propuesta.

Por ahora, lo único que se sabe con certeza es que el apuro de los legisladores podría desembocar en el tratamiento de un proyecto inútil, y que se podría concretar el próximo jueves.

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