Orden de captura para los estafadores prófugos

La organización criminal, tal como la definió el gobernador Beder Herrera, que tendría fuertes vínculos con funcionarios del área de vivienda se dio a la fuga y busca ocultar sus huellas luego de la detención en el día de ayer de José Llano. El primer eslabón de una cuidada organización dedicada a la venta de influencias en la adjudicación de viviendas construídas por el Estado.
La Justicia dictó el miércoles la orden de captura contra Soria y Quinteros. Cualquier ciudadano puede detenerlos.

Ayer martes el juzgado emitió a la fuerza policial la orden de arresto contra los ciudadanos imputados por el delito de estafa en la venta de adjudicaciones de viviendas sociales.

Los operativos realizados sobre sus domicilios dieron resultado negativo. Es que la noticia de la detención del primer eslabón de la organización delictiva, José Llanos, puso en alerta a los miembros y montaron en retirada.

Hasta el momento Radio Fénix pudo saber que Soria ya se encontraría fuera de nuestra ciudad capital. Mientras que Quinteros estaría escondido en el domicilio de un abogado capitalino. Donde estarían implementando una estrategia para su defensa.

Sobre ambos la justicia dictó hoy la orden de captura. La diferencia entre una orden de arresto y una de captura es que se habilita a la población a colaborar con las fuerzas de seguridad.

¿Qué quiere decir esto? Que si usted ve a cualquiera de estos prófugos por la calle puede realizar un arresto ciudadano, y esperar la llegada de la policía sin incurrir en el delito de privación ilegítima de la libertad.

La justicia con ello, está pidiendo una mano a la comunidad riojana. Esta organización delictiva se alzó con dos millones y medios de pesos, que es lo que se calcula lograron recaudar estafando a las 80 familias afectadas por la maniobra.

Aunque los investigadores no descartan que muchas más familias hayan sido víctimas de este accionar. Pero estiman que permanecerán en silencio. Porque podrían ya estar gozando de las casas que construyó el Estado.

No sería descabellado, y en cierta manera el gobernador Beder Herrera lo anticipó ayer al decir que esta banda de delincuentes hacía tiempo que venía operando.

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