"Lo óptimo es la autarquía presupuestaria"

Estofán, que hoy asume la presidencia de la Corte, dice que debe impulsarse un cambio cultural en la prestación del servicio de Justicia. El titular del alto tribunal buscará que prime la eficacia por sobre las formalidades. "Trataremos de lograr que la gente vuelva a creer en los jueces", aseveró a LA GACETA.
"Lo que pretendemos es cambiar una concepción que ha venido priorizando el formalismo por sobre la efectividad, sin que ello signifique renegar de las formas. Hay que mantener una posición de respeto con respecto a ellas, y no un apego incondicional cuando se observe que esa actitud va a perjudicar el resultado en expectativa". Los conceptos son de Antonio Estofán, quien asumirá hoy, por dos años, la presidencia de la Corte Suprema de la Provincia.

"Hay que impulsar un esencial cambio cultural, sin descuidar los problemas diarios", manifestó el juez durante una entrevista con LA GACETA, en la cual presentó una suerte de compromiso público de su gestión al frente del superior tribunal de Tucumán.

Menos litigiosidad

"En cuanto a la actividad jurisdiccional, trataremos de disminuir la litigiosidad, con la aplicación de la mediación obligatoria", puntualizó Estofán. En ese sentido, recordó que el Ejecutivo reglamentó la ley correspondiente y anticipó que la aplicación de esa norma se hará de manera gradual, con la finalidad de obtener resultados eficaces. "Para esto, la implementación del servicio de mediación debe ser acompañado de la adecuada infraestructura humana, edilicia e informática que le sirva de soporte", anticipó.

"Además, hay que acortar los plazos para el dictado de las sentencias. Para ello hay una serie de proyectos en mente que estamos elaborando con vocales", reveló.

El titular de la Corte también se manifestó partidario de incorporar más tecnología -"debe ser la adecuada"- a las tareas judiciales. Y declaró que promoverá la intensificación de las tareas de capacitación, mediante la oficina específica que hoy existe en Tribunales. "En este afán, vamos a incorporar a magistrados en cursos especiales. En realidad, el objetivo final es lograr un pleno compromiso funcional de todos los agentes que trabajan en la prestación del servicio público de Justicia", manifestó.

El magistrado hizo especial hincapié en el proyecto de defensores oficiales itinerantes, por el cual estos funcionarios judiciales se trasladarán, una vez por semana, a Trancas, Burruyacu, La Cocha, Monteagudo y Tafí del Valle. La experiencia, como lo había anticipado este diario, será inaugurada el próximo lunes. (Ver la edición de LA GACETA del 31/08/2009) "Con esta prueba piloto, que se encara con las herramientas legales con las que contamos hoy, la Corte busca acercar la Justicia a los sectores de menores recursos", aseveró.

Autonomía

En cuanto a la actividad administrativa de los Tribunales, Estofán destacó que los nuevos mecanismos para la selección y la remoción de jueces. De lo primero se encargará el Consejo Asesor de la Magistratura, que será presidido por Antonio Gandur, hasta hoy titular de la Corte (la consejera suplente en representación del alto tribunal es Claudia Sbdar). La separación de los cargos en lo referidos a camaristas, jueces, fiscales y defensores, en tanto, correrá por cuenta del Jurado de Enjuiciamiento, en donde Estofán representa a la Corte (era el suplente de Gandur, que dejó el jury para desempeñarse en el CAM). Del eventual enjuiciamiento de los jueces supremos sigue encargándose la Legislatura.

"En lo que hace al presupuesto, en los dos últimos años el Poder Ejecutivo no retaceó nuestros proyectos presupuestarios: las necesidades del Poder Judicial fueron atendidas satisfactoriamente. Pero lo óptimo es la autarquía presupuestaria del Poder Judicial", puntualizó.

Más credibilidad

"En este período trataremos de lograr -porque ese es el compromiso de todos los integrantes del cuerpo- que la sociedad vuelva a creer en los jueces: debe considerarlos valiosos", apostó Estofán. "Para ello, los magistrados deben gestionar las causas, es decir, agilizarlas, ser expeditivos, no dejar los trámites librados al exclusivo interés de las partes. La Corte deberá revisar el sistema de asignación de las causas, evitando que haya desigualdad en ese tópico. El superior tribunal también arbitrará los medios y los convenios para lograr la gestión electrónica de los expedientes, es decir, la firma digital: ya estamos en ese camino. Y se capacitará a los 'auxiliares del juez' para que su tarea sea eficaz", propuso,

"Alguien me dijo que el acceso a una Justicia ágil y confiable significa revertir una de las formas más infames de exclusión social. Por eso, la reforma judicial en la cual está embarcada nuestra corte, en sintonía con el superior tribunal de la Nación, será profundizada. Y eso implicará importantes cambios culturales", insistió.

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