Oppezzo: las empresas carecían de capacidad

(General Pico) - El consultor Carlos Oppezzo, contratado en 1999 por la municipalidad de Intendente Alvear para que realice un asesoramiento técnico referido a la obra de cloacas, testificó ayer ante la Cámara del Crimen, y en varios tramos de su exposición dejó en evidencia a la gestión del intendente de aquel período, Oscar Pepa.
Ante una pregunta puntual del tribunal acerca sí las empresas que fueron elegidas para realizar la red cloacal tenían capacidad, Oppezzo opinó que no. El consultor aseguró que las constructoras tenían falencias técnicas y económicas. En su testimonio puso como ejemplo que por sugerencia de su consultora muchas veces reclamaba que se usaban determinados equipos para una tarea especifica y a veces se colocaban equipamientos inservibles. Según Oppezzo, tanto ILKA como Consnor no tenían estructura para enfrentar la obra ni reunían antecedentes.

El consultor explicó que su trabajo se dividió en dos intervenciones. En la primera, la municipalidad de Alvear le solicitó un "estudio técnico" de tres proyectos para construir la red cloacal. De acuerdo al detalle brindado a los jueces, esa labor se realizó hacia agosto de 1998 y fue un aporte sobre cual propuesta sería la más conveniente para la localidad. La consultora de Oppezzo fue requerida de nuevo para los primeros meses de 1999 para hacer una "supervisión técnica de la obra".

Ante el tribunal precisó que se elaboraban informes sobre el avance de los trabajos y dijo que su equipo de trabajo fueron los "últimos en irse" de Alvear. Las dos empresas habían licenciado al personal en diciembre de 1999 y nunca más regresaron. Oppezzo agregó que debían trabajar por diez meses, pero ese plazo se extendió por un año y reveló que la municipalidad le pagó sólo seis meses. El resto nunca lo pudo cobrar.

Locuaz.

El testigo, a pesar de algunas contradicciones y una enfermedad crónica que lo acompaña, se mostró más locuaz que los anteriores, aunque vacilante en varios pasajes. Cuando los jueces quisieron saber si dentro de la tarea de consultor estaba la de fijar el presupuesto de obra, Oppezzo afirmó que sólo debían dar "sustento técnico" y que jamás lo requirieron para analizar el costo. Para el profesional, la capacidad técnica de las empresas, la trayectoria y solvencia para enfrentar la obra pública son elementos de peso al momento de seleccionar quién debe realizar el proyecto.

Según su opinión, tanto ILKA construcciones, como Consnor nunca conformaron una "verdadera UTE" (unión transitoria de empresas), ya que funcionaban en Alvear como "empresas independientes". En otro tramo de su testimonio, Oppezzo desdijo a Luis Moldovan, dueño de ILKA. El empresario había asegurado el miércoles que ellos tenían la responsabilidad de realizar el 16 por ciento de la obra de cloacas. Para el consultor, los trabajos con Consnor estaban repartidos en un porcentaje más parejo.

Uno de los puntos que no quedó claro fue cómo el municipio llegó hasta la consultora de Oppezzo. En el primer día de audiencia, Oscar Pepa había asegurado que fue el entonces subsecretario de Obras Públicas durante el marinismo, Raúl "Tuti" Rodríguez, la persona que les sugirió consultar al ingeniero Oppezzo. Ayer, el propio Oppezzo dijo no recordar cómo se inició el contacto. "Creo que me llamaron por teléfono", declaró.

Técnicos.

El presidente del tribunal, Alfredo Alonso, quiso saber si el Gobierno provincial tenía técnicos capacitados para proyectar la obra sin ayuda de terceros y, de esta manera, abaratar costos. Oppezzo respondió que sí. El consultor también coincidió en el porcentaje de avance de obra, que fue estimado en un 55 por ciento por el ingeniero José Ormaechea, aunque al principio de su testimonio había señalado que la obra estaba bastante avanzada.

Cuando se mencionaron los equipos electromecánicos importados, valuados en unos tres millones de dólares, y que nunca fueron vistos en Alvear, Oppezzo debió admitir que jamás los vio y que todo lo que sabía del equipamiento fue a través de terceros.

La audiencia de ayer había comenzado con una breve declaración de Marta Petisco, quien fuera secretaria privada de Oscar Pepa en la última gestión municipal. Su aporte fue casi nulo y en menos de diez minutos abandonó el recinto. Otros tres testigos, Alfredo Reale, socio de Oppezzo, José Ormaechea y Hugo Carril no se presentaron. Se presume por un problema en la entrega de las citaciones, aunque no se descarta hacerlos comparecer mediante la fuerza pública.

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