Opositores amenazan con no presentar listas si hay colectoras

El Pro y el denarvaísmo analizan declinar candidaturas locales, o en todo caso "no poner todo lo que hay que poner" en la contienda electoral. Entienden que sería una falta de respeto si aparecen varias listas distritales con De Narváez y Solá a la cabeza. Tratativas para evitar el quiebre.
Es casi mala palabra. Pero el término "colectora" no cae bien en las entrañas de la oposición, que incluso amenaza con declinar postulaciones o jugar a media máquina en las próximas elecciones.

Colectoras se les llama a la modalidad que permite que distintos partidos políticos adhieran sus candidaturas distritales, es decir en este caso a concejales y consejeros escolares, a las mismas postulaciones provinciales y nacionales.

En ese caso, varios candidatos locales podrían ir separados, pero con la boleta nacional de De Narváez y Solá.

Para que eso ocurra, en el caso de la alianza entre el Pro, el denarvaísmo y el felipismo, se necesita que al menos 2 de los 3 apoderados nacionales de las fuerzas estén de acuerdo. El felipismo sería el más adepto a aceptarlas, y el denarvaísmo aún no lo sigue analizando. El que más se opone, hasta acá, es el PRO, cuyo máximo referente no lleva candidatos de peso en la provincia de Buenos Aires.

El mecanismo, que suma para arriba, lo que hace, por el contrario, es dividir los votos a nivel local, un riesgo que, macristas y denarvaístas pilarenses, no estén dispuestos a correr.

"Las colectoras lo único que hacen es dividir votos, aunque sumen para las candidaturas provinciales y nacionales. Podría ocurrir que De Narváez obtenga el 35% de los votos, mientras que si hay 3 o 4 colectoras ninguno de nosotros alcance el piso del 10% (para llegar al Concejo Deliberante) lo que beneficiaría al intendente", señalaron fuentes del Pro en diálogo con Pilar de Todos.

Y tanto malestar genera la idea de las colectoras, que macristas y denarvaístas coincidirían en un punto: Ambos amenazaron con declinar postulaciones o "jugar a media máquina" en los comicios de junio, es decir sin poner toda la estructura de fiscalización y profundizar las campañas distritales.

"La política se tiene que empezar a construir desde abajo hacia arriba y no podemos permitir que aparezcan 3 o 4 listas con de Narváez y Solá como candidatos. Si eso pasa, no vamos a apoyar, porque nos consideramos también parte del proyecto y lo que necesitamos es el respaldo de nuestros dirigentes, no que se le de el sello o la posibilidad a cualquiera", añadieron fuentes pilarenses del partido que lidera De Narváez.

Pero desde esos sectores saben que la lleva para evitar que eso pase en Pilar, en parte, la tienen ellos mismos, al alcanzar un acuerdo que hasta ahora se ha mostrado esquivo. De hecho, todos los sectores reclamaron públicamente los primeros espacios de la nómina, un lugar que, cada uno con sus argumentos, asegura merecer.

Dentro del sector del pro peronismo, pujan por quedarse con los mejores puestos de la lista el denarvaísmo, que aglutina en un mismo grupo al concejal Diego Ranieli, al ex edil frepasista Fabio Gómez, al coordinador de la Defensoría del Pueblo Adrián Maciel, y Manuel Quintana, entre otros. Quienes también pelean por ocupar espacios dentro del denarvaísmo son la ex funcionaria bivortista y concejal Lucrecia Saulle y el empresario Marcos Aguirre.

Por el lado del felipismo el panorama es más confuso aún. Allí, pese a que formaron hace dos semanas la mesa de unidad, pelean, cada uno por su lado, el titular de UATRE Pilar Jorge Herrera, el ex funcionario zuccarista Gustavo Trindade, el ex secretario de Salud del alberinismo Ernesto Van der Kooy, y el ex intendente Sergio Bivort. Pero hasta ahora, ninguno de ellos ha recibido la bendición como armador del espacio que conduce el ex gobernador Felipe Solá.

Por el lado del Pro las cosas parecen estar más claras, y como máximo referente aparece el edil Marcelo Criniti, quien impulsa la candidatura del sindicalista mercantil Gustavo González.

Todos esos nombres y espacios deberán ponerse de acuerdo antes del 8 de mayo, cuando cierran las listas, ya que en el caso que no se llegue al consenso la colectora, por ahora un fantasma al que todos le tienen miedo, va a aparecer de verdad.

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